miércoles, 9 de enero de 2019

A contraluz 1. Outline, Rachel Cusk

Resultado de imagen de a contraluz cuskVuelvo a un blog que tenía algo abandonado, y lo hago con fuerza, con la fuerza de una mujer que reflexiona sin apasionamientos sobre un viaje a Grecia. Esta temporada, de eso quería hablar, me he propuesto leer varias series, trilogías y conjuntos novelescos varios que me parecen interesantes a priori. Edna O'Brien, Chicas del campo, la propia Cusk, con su serie Outline; avanzar con Knausgard; quiero leerme el segundo tomo de Pinilla, acabar con Virgine Despentes y, cómo no, leer la nueva entrega de Donna Leon, Camilleri y algo de mi adorado Wallander (me quedan dos o tres novelas y me disciplino para leerlas cada dos años). Además en el momento que caiga en mis manos Houellebecq, Serotonina, lo leeré. Además me gustaría acabar la inmensa obra cuentística de John Cheever, algo de Hayashi, Pearlman o George Saunders; Neuman y abordar, ya va siendo hora, Hambre de Hamsun. Tengo alguna cosilla de Vuillard, Joy Williams o Bukowski pendiente. ¡Animaos a leerlos antes que yo!

miércoles, 2 de enero de 2019

Vernon subutex 2, Virginie Despentes

Vernon Subutex 2 (ebook) - Despentes VirginieLlega el fin de año, o el nuevo, no importa, y parece necesario hacer balance de lo que hemos hecho, de si la vida ha ofrecido las recompensas esperadas. Es un ejercicio absurdo, obviamente, porque la vida no se mide en los años que van y vienen, para nada, se mide en los hechos, en lo que hacemos, en el presente, en la posibilidad de seguir creciendo y respirando, en sentirse uno mismo independientemente de los tiempos que han ido pasando. Pero se impone el balance, es una enfermedad humana, una necesidad incontrolable que afecta, claro está, al ego ( Los egos funcionan como las pollas: no hay conciencia que pueda evitar que se empalmen) que nos domina en esta dimensión alocada de lo inmediato, es como ser capaces de parar y darnos cuenta de que hay cosas que han sido o que han acontecido, esclavos, vaya, de la vorágine enfermiza de los tiempos.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Cuentos completos, Juan Carlos Onetti


Cuentos Completos - Onetti Juan CarlosLlega el tiempo de Navidad y siempre creo que debo algo a los lectores del blog, les debo, al menos, entrar con cierta regularidad y poner mis impresiones de lo que leo. Este mes ha sido imposible abrirlo, hacer lo que me gusta hacer, que es escribir, reflexionar y ofrecer diferentes libros que han llegado a mí de algún modo.  Por eso os pido disculpas, cuando uno acepta la responsabilidad de escribir, la acepta en toda su extensión, con todos sus problemas.

lunes, 26 de noviembre de 2018

El corazón de las tinieblas, Heart of Darkness Joseph Conrad

Resultado de imagen de en el corazón de las tinieblasTengo acabada la entrada y se me borra. Debe ser que no era el camino, debo volver a pensar, a decir lo que quiero. Se me ocurre, así, de pronto, los clásicos, ¿qué son, quién los determina? Tonterías al fin y al cabo porque hay libros, lo sabemos, que perviven a pesar de lo canónico escolar, una de las pocas vías que nos quedan para la superveniencia de ciertos libros (pasaría como con las pelis en blanco y negro, pero los libros no se pueden colorear, o sí, se adaptan, se reconfiguran sin el menos pudor y se hacen versiones quijotescas para estudiantes de treinta páginas, reducción tal vez agradable para el profesorado que no ha de releerse cientos de páginas en blanco y negro), una pervivencia estabulada en manuales, las más de las veces o en pequeñas asignaturas universitarias para pocos estudiantes universitarios. Así pues, me fascina esa atracción que conlleva la adición que opera en mí, como si saber que existe un clásico y no lo he leído fuera una puerta a un universo desconocido que aún no he sido capaz de descubrir, y eso me atrae tanto que sigo buscando con paciencia.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Los subterráneos, The Subterraneans, Jack Kerouac


Resultado de imagen de los subterráneos kerouacEn el camino estamos todos, o eso debería ser, el camino que nos lleva hacia alguna parte o que, por el contrario, nos deja apoltronados en el sillón. Algunos viajan y buscan en la senda del conocimiento cultural encontrar partes de ellos que desconocen, es cierto que los hay, sin duda, que el viaje se lo toman como la visita a un museo, también estático, de lo que pudo haber sido la civilización visitada, pero los hay que andan, caminan, toman café y conocen; los decorados son idóneos para el cine; otros simplemente deambulan por las sendas de la vida, lo hacen de muchas maneras: leen poesía, un par, miran los árboles de su ciudad o leen los diarios digitales, pocos son los que se atreven con lo impreso, y concluyen ideologías fantásticas que les encantaría imponer a los demás, somos tolerantes, lo sabemos; existen, no obstante, los que agobiados ante la magnitud de sus descubrimientos se enrolan como pasaje con tribus que los distinguen del resto y los hacen seres sublimes, en su visión universal, y los distinguen de la plebe alucinada por el trabajo. Los Subterráneos eligen diferenciarse del resto con un sesgo intelectual.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

La sonrisa al pie de la escala, The Smile at the Foot of the Ladder, Henry Miller

Resultado de imagen de la sonrisa al pie de la escaleraMe gusta pasearme por mi biblioteca virtual a ver si descubro algún libro que me llame, como las sirenas a Ulises, que intente llevarme a la muerte dulce de la imaginación y me haga navegar por procelosas aguas hacia Itaca. La imaginación, siempre ávida, busca incesantemente algo que llevarse a la boca, alimento necesario para el alma en estos tiempos tan reales de fake news, porque lo que necesita el hombre es descubrir el mundo que hay al otro lado del espejo, conocer sus propios límites y fronteras, saltar al vacío oscuro de la mismidad adormecida por tanto estímulo exterior; es ahí donde los libros ocupan un espacio necesario, porque en ellos está ese maná que necesitamos para sentirnos, paradójicamente, vivos.

sábado, 20 de octubre de 2018

Solenoide, Solenoid, Mircea Cărtărescu

Resultado de imagen de solenoide mirceaHablaba este verano con mi padre, igual os lo he contado, de una lectura que había hecho, creo de Ken Follet o de cualquier otro profesional de la literatura espectáculo, es indiferente, y hablábamos, digo, sobre la futilidad de setecientas páginas, del peso real del alma del libro, de si la extensión justificaba las acciones o las literaturas. Llegábamos a la conclusión de que las páginas, en muchos contextos, sobraban, y que setecientas páginas podían ser una indiferencia, una trivialidad, un peso insoportable o un placer. Las páginas, por lo tanto, no son el alma de la obra, aunque a menudo se confunda el lector y compre a peso los libros, imagino que por justificar la inversión, eso no importa, pero, claro, mi postura suele ser clara al respecto: prefiero los libros breves, las tramas me resultan algo indiferentes y prefiero la literatura, es decir, ante todo, una clara voluntad de estilo.