Una de las cosas más raras como lector es acabar de leer toda la obra de un autor porque este ya no escribe o porque ha muerto. Ya me ha pasado en varias ocasiones, últimamente, con Camilleri y con Mankell. La sensación es agridulce, el hecho de saber que o les relees o no vuelves a ellos, es algo que hay que saber administrar cuando la obra te interesa por la razón que sea: sentimental, literaria o visceral. Hoy me llega el turno con Bukowski. Sí, acabo con su narrativa. Es posible que haya alguien que rescate algún relato olvidado o se haga una recopilación con material inverosímil. Pero objetivamente, con Hollywood finalizo con su prosa. No sé si volveré a él. No me importa. Sigo teniendo la hermosa sensación de haber leído algo inaugural, diferente e interesante. Gracias Chinaski.
La lectura es un placer indescriptible. Escribir un sufrimiento asumible
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28 mayo 2025
28 noviembre 2021
Las campanas no doblan por nadie, The Bell Tolls For No One, Charles Bukowski
En los diferentes escritos a los que accedemos a diario, existen tabús que son difíciles de abordar. Tras la apariencia de una sociedad abierta y tolerante, existen puntos oscuros que no queremos, o no podemos, tomar en consideración, sobre los que no sabemos reflexionar o, simplemente, no queremos habar. La pornografía es uno de ellos. La pornografía, seamos claros, obedece a un obscuro objeto del deseo, a una necesidad de poder y sometimiento sobre el otro; la pornografía sacraliza la posibilidad de ser cuando no se es y de controlar cuando se está sometido. La pornografía consume nuestra imaginación y nos especifica hasta el detalle más escabroso, lo natural, amplificándolo y convirtiéndolo en un placer estereofónico e irreal que consumimos por una necesidad de no ser en nosotros mismos. Lo pornográfico satisface, pues, la violencia de los instintos, dando, en lo ficcional, una salida a la necesidad de ser individuos por encima del bien y del mal. Pero el mal acampa ( hago un pequeño inciso, sigo pensando que el bien y el mal, como términos absolutos y cambiantes, están ligados a las políticas de control sobre los individuos de las diferentes sociedades, o sea, los sistemas de sometimiento necesarios para controlar la supuesta barbarie, necesitan de una cosmología ortodoxa poco difusa que determine los límites del ciudadano; evidentemente, es una obviedad, no se aplica al individuo que posee el poder, y de alguna manera, tampoco a quien ejerce cierta autoridad), se instala en nuestros corazones porque hay una necesidad de romper esa tiranía que nos convierte en objetos del hormiguero. La pornografía es un espejo de nuestras almas, de los recónditos espacios que no nos atrevemos a mirar. Creo que no tiene que ver ni con la pasión ni con el deseo, los destruyen, no tiene que ver con la curiosidad, la fulmina, mas bien tiene que ver con o masculino, con la violencia, con el ejercicio de atributos perdidos, con la frustración de nos ser. Tiene que ver con muchas más cosas, pero hoy os vuelvo a hablar de Bukowsky.
16 agosto 2019
Factotum, Charles Bukowski
15 agosto 2019
Secuelas de una larguísima nota de rechazo, Aftermath of a lengthy rejection slip, Charles Bukowski
Estamos
en verano tomando elsol y dejándonos salpicar por niños salvajes
que se lanzan como kamikaces profesionales al agua. Da igual dón de
estés, da igual dónde te pongas, da igual las prevenciones que
tomes, es indiferente, son capaces de alcanzart, en ocasiones,
acompañados de padres con cara de satisfacción angelical. Así que
me queda poco por hacer, no sé, leer, adentrarme en mi mismidad y
ver el horizontes con y sin nubes. Poco más. En ocasiones miro las
copas de los árboles o leo algún artículo que me envían por
whatsapp, pero me he quedado sin datos, así que me refugio en Wolfe
y en el Ángel que nos mira o Entre los visillos de
Martín Gaite, en Factotum, será mi próxima entrada,
acabo Cheever, también a Mallo, también Aixa de la
Cruz, pero seguro que ya lo había dicho, os lo había contado,
pero esta molicie ancestral se apodera de mi cerebro no puedo
activarlo ni con las proverbiales salpicaduras de esos ángeles que
se bañan como si no hubiera mañana.18 marzo 2019
Hijo de satanás, Septuagenarian Stew: Stories & Poems Charles Bukowski
27 febrero 2018
Tráeme tu amor, y otros relatos, Charles Bukoski
¿Cuántas
veces habré hablado de mi refugio? En más de una ocasión, sin duda.
Cuando pierdo el interés por la lectura, estoy apático, algo así,
busco de entre mis libros aquellos que me provoquen el impulso vital,
para ser más exactos, aquellos que me den el aliento suficiente para
sentir la vida dentro de mí de nuevo. Es algo complicado de
explicar, es complicado porque es algo interno, inherente a mi
persona y, por eso, difícilmente externalizable. La literatura está
tan interiorizada que se ha convertido en una amiga inseparable, en
un ser con vida propia, amada y odiada, venerada e insultada, por
eso, en momentos extraños, ahora vivo momentos extraños, vuelvo a
los libros que me pueden hacer sentir. Mi problema, claro, es que
releo poquísimo, por eso debo buscar nuevos retos y estímulos en
autores que me suelen causar satisfacción. Sería más fácil ser un
adicto a los videojuegos, me proporcionarían el placer que anhelo
en un instante.
15 octubre 2017
El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco. The Captain is Out to Lunch and the Sailors Have Taken Over the Ship Charles Bukowski
Llevo tiempo comentando en este blog que mi
vida no me permite llevar el control de mis lecturas como desearía; es una vorágine
estelar, un sinsentido que me lleva a una inercia imparable. Vivo en la
carretera, como dice la canción de Miguel Ríos, y vivo en la angustia permanente
de un miedo indeterminado motivado por la pérdida del status quo, eso hace que
la literatura, una vez más, se convierta en el único refugio factible que
encuentro, la única verdad que me alumbra en el silencio en que habito. Este
estado pasará, todo pasará, realmente, abandonaré mis trabajos, mis horas
interminables de coche y las responsabilidades que me ciegan ante una verdad
mucho más limpia de lo que aparenta. No es todo tan complejo, es mucho más
sencillo, pero lo complicamos adrede porque necesitamos complicarlo. La
literatura, pues, es la verdad que me despierta cuando duermo alucinado por
tanta información inútil.
11 diciembre 2015
Escritos de un viejo indecente, Notes of a Dirty Old Man, Charles Bukowski
09 febrero 2015
Mujeres, Women, Charles Bukowski
La literatura amorosa es tan antigua que se remonta a las primeras manifestaciones literarias, tanto populares como cultas, porque el amor es un argumento perfecto para el entretenimiento y el solaz del lector o el oidor de historias. Es evidente que hablar de amor hablando de Charles Bukowski es algo extraño, casi obsceno, sin embargo me encantaría deciros que la obscenidad depende mucho de los puntos de vista, del criterio cultural con que vemos las cosas. Consideramos obscena una escena en la que se nos cuenta explícitamente, cómo el autor se folla a una joven, o cómo se alcoholiza y no puede correrse, o una historia en que ambos follan violentamente o como perros. Es cierto que lo obsceno tiene que ver con lo obvio, con lo que se muestra de manera estereofónica, es una realidad aumentada que, sin embargo, no deja de ser eso, una realidad practicada por cualquier hombre o mujer sanos. Sin embargo, retomo el argumento, no parece que nos cause escándalo o perplejidad una literatura específica encaminada a manipular los sentimientos de quienes la leen con argumentos falaces, con tramas almibaradas y estúpidas, donde el amor es el único motivo, el principio de los principios. Toda esa literatura, bonita, vaya, no deja de ser droga perfumada para aquellos que ven en Bukowski un degenerado o un hijo de puta. No digo yo que no lo sea, pero demos una oportunidad al cinismo y a la hipocresía de quedarse en casa y leámoslo sin sentirnos culpables por, en alguna ocasión, haber querido follar con una tía contra la pared de un supermercado. Es liberador.
23 octubre 2014
La senda del perdedor,Ham on Rye,Charles Bukowski
El canon ha decidido que las obras cumbres sobre la juventud y la forja de la personalidad en la literatura americana son El guardián entre el Centeno, de Salinger, y En el camino, de Kerouac, que sí, que puede. A mí me parecieron flojas, algo superficiales, más la primera que la segunda, les falta fuerza narrativa, espíritu literario, lo dije en su día y lo digo ahora. Esta obra de Bukowski es superior porque va más allá, configura la forja de un perdedor, entendido perdedor desde los cánones occidentales, es decir, de aquel que no sigue las pautas establecidas y rompe, a sabiendas de lo que hace, con las cadenas que nos ligan a lo inútil.
19 julio 2014
Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, Erections, Ejaculations, Exhibitions and General Tales of Ordinary Madness, Charles Bukowski
Y llego a las doscientas entradas, a doscientos libros leídos y contados en tres años. Hay ocasiones que cuando me siento a hacer este blog pienso en conceptos como responsabilidad, seriedad, filología, como si los conceptos se convirtieran en etiquetas invisibles que conforman el universo literario y personal con que nació mi blog.
30 diciembre 2013
Música de cañerías, Hot Water Music, Charles Bukowski
29 agosto 2013
Se busca mujer, South of No North Charles Bukowski
Hay autores que trascienden su obra, que convierten su vida en literatura, modificándola, reinventándola, viviendo otras vidas que se van plasmando en sus escritos. Bukowski es uno de ellos, es un autor que hace de la vida literatura, y vive la literatura dentro de los marcos vitales. Esto se trasmite, llega al lector como una onda expansiva que le hiere las entrañas y pone en tela de juicio los a prioris que pueda tener. A mí esta literatura que remueve las entrañas, que hiere el alma con cada palabra, es la verdadera literatura, es la literatura con mayúsculas, es la reescritura de la realidad y la trasformación absoluta de lo propio en obra de arte.
06 agosto 2012
Pulp, Charles Bukowski
Ya sabéis que tengo especial predilección por este autor, y me sigue pasando lo mismo con cada uno de los libros que leo, que paso un buen rato con una lectura entretenida.Es cierto que Bukowski no está hecho para estómagos delicados, vamos, que si lo que queréis es leer literatura burguesa estáis jodidos. Sin embargo si lo que queréis es leer la literatura que sale de las entrañas, elegiréis sabiamente.
23 mayo 2012
Cartero, Post Office Charles Bukowski
Con Bukowski me pasa algo curioso. Yo conocí primero a Henry Miller, no me acuerdo si leí primero el Trópico de Cáncer o el de Capricornio, pero tampoco es importante, el caso es que con 17 años estaba fascinado por una literatura que difería de la que estaba acostumbrado a leer, era impactante, poco servil, nada delicada, real e incluso hostil. Sí, fue un descubrimiento que me acompaña hasta este mismo momento. el caso, tengo un amigo que por aquel entonces me ofreció alguna de las novelas de nuestro autor, y claro, con esa soberbia típica de la postadolescencia le dije, sin tener la más mínima idea, que cómo íbamos a comparar a Miller con Bukowski, era un sacrilegio. Conclusión, no leí nada de nuestro autor hasta veinte años después.
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