Mostrando entradas con la etiqueta italiana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta italiana. Mostrar todas las entradas

03 julio 2025

La conciencia de Montalbano, Andrea Camilleri

Cuando llega el final de algo, nos embarga una sombra de tristeza que nos ronda como un brazo invisible que atenaza nuestro ser. Los finales son necesarios, como los principios, determinan lo que significa estar vivo y estar junto a lo otro. Ese ser ajeno puede ser una cosa, una persona o un libro. Con los libros, las pérdidas son de los autores, que desaparecen, lo dejan o, más simple, nos llevan a perder el interés por ellos. Me aburro. Esa expresión, que vale para todo, se aplica a la cultura, a los personajes y a la vida. No siempre es posible mantener el interés por algo, por mucho que lo hayas adorado, querido o venerado. Sí, puede haber una pérdida o un final, el que sea, pero sería bueno para nosotros que llegáramos a comprender todo lo que nos ha dado.

26 febrero 2025

Riccardino, Andrea Camilleri


Este blog suelo comenzarlo, al menos en los últimos tiempos, con una reflexión sobre aspectos que me sugiere la trama: la vida, las relaciones o la muerte. Son, de alguna manera, mis meditaciones sobre mi propia existencia, el fresco que configura mi pensamiento. De ese modo, la literatura ha ido contribuyendo a conocerme de una manera profunda, sincera. Pero hoy no reflexiono sobre la vida, lo hago sobre Andrea Camilleri, sobre qué ha significado para mí desde la perspectiva lectora. Cuando lo leí por primera vez, lo hice porque mi amiga Maite me pasó una bolsa con unos veinte libros, entre los que estaban los diez primeros de Montalbano. Fue un descubrimiento maravilloso. Me encantaba cogerlos uno a uno, y por las tardes, tumbado en mi cama, me los leía de tirón. Fue recobrar una costumbre de la adolescencia, reencontrarme con una experiencia cercana a la felicidad, me hacía sentir bien. Con el tiempo fui leyendo todos y cada uno de los libros, me reconforté en los personajes arquetípicos, en la experiencia de no necesitar pensar para entender la historia. Entendí que no había ninguna necesidad de presentar una calidad literaria extraordinaria para que yo sintiera el libro como propio. Pero en realidad no era un libro, era una serie completa, han sido 34 libros y este es el último que nos presenta como novela, ya que mi querido Andrea falleció (prometo que a medio plazo os presentaré la última lectura, que ya he hecho, presentada como relatos breves, La conciencia de Montalbano). Ha sido un placer y un honor, es una despedida cariñosa, él pretendía, simplemente, entretenernos, y lo consiguió. Así se pasa a la eternidad.

30 agosto 2024

El cocinero de Alcyon, Il cuoco dell'Alcyon, Andrea Camilleri

 


Una vez vuelvo al blog, me dedico a mirar todos los libros que he leído en este tiempo. Mi sensación es que no habían sido más que unos cuantos, pero esos cuantos se convierten en muchísimos, libros sobre los que tengo anotaciones, sobre los que he reflexionado y no quiero perder esos instantes, al fin y al cabo, este blog no es más que un repositorio de la memoria que he ido realizando para no perder precisamente eso, la capacidad de recordar aquello que me ha gustado y no quiero olvidar. El trabajo es muy placentero, lees y vas anotando conforme lo haces, tomas un fragmento que te gusta por algo, una frase, un pensamiento. En ocasiones, haces una reflexión directamente ligada a lo subrayado, otras muchas veces, simplemente tomas el fragmento como excusa para pensar en algo. Además el blog es mi repositorio, mi canon particular, el reflejo de lo que he ido leyendo y de las vidas en las que me he inmiscuido sin ser invitado. Un placer diferido, cierto, pero placer al fin y al cabo.

29 agosto 2024

La amiga estupenda. L'amica geniale, Elena Ferrante


Cuando hace más de un año que no entraba en el blog, volver a hacerlo es extremadamente complicado. Este año ha sido de descanso, he necesitado un tiempo para recuperarme de las muertes de mi padre y de la mía, esta menos trágica porque hubo resurrección, pero en cualquier caso, es difícil porque no sabes cómo hacerlo, si hacerlo o por qué hacerlo. No importa, en este tiempo he leído, mucho, no sé cuántos libros, he escrito alguna entrada que no he querido subir, me he dejado acompañar, como siempre, por los libros, por la realidad ficcionada que enmarca la realidad vivida, que me envuelve y me hace ser, exactamente, como soy.

05 agosto 2022

La red de protección, La rete di protezione, Andrea Camilleri

 

No me atrevo, en ocasiones, a volver a este blog y escribir sobre lo que siento o leo; es un pudor adolescente que deriva de inseguridades que me agobian; a ¿quién interesa?¿Es posible disfrutar leyendo lo que otros dicen sobre lo que han leído? Pero nada satisface al EGO, se nutre de nuestros miedos, de nuestras inseguridades, es un globo que necesita más energía, más y más, y esta nace de todo lo que creemos que nos merecemos, lo que deseamos o aquello de ser felices eternamente. Escribir no escapa a esto, escribir es, con probabilidad, una prueba definitiva de sucumbir a la tentación del yo o de combatir esa hinchazón de los sentidos. Pero la voz nos habla, nos susurra constantemente al oído, al nuestro.

09 septiembre 2021

Tirar del hilo, L'altro capo del filo, Andrea Camilleri

 

En un mundo tan convulso, un mundo en que algunas noticias nos golpean como barras de hierro en una reyerta, pasa desapercibido el drama humano de la emigración, de los movimientos de gente causados por guerras o hambrunas, sí, es terrible, y lo es porque occidente se enfrenta a una paradoja fundamental, casi irresoluble. Los urbanitas, sí, la mayoría vivimos en ciudades o áreas metropolitanas, tenemos una idea parcial, romántica e irreal de la vida y del mundo, lo pasamos todo por el filtro de la corrección social y política despreciando no solo lo que no entendemos, que son muchas cosas, sino también pontificando sobre todo lo que ha de ser. Una ortodoxia identitaria, una estupidez sin límites. Eso nos lleva a olvidarnos de los territorios despoblados, de las subvenciones de supervivencia de actividades ruinosas porque es más fácil así que enfrentarnos al problema de que nuestra profunda estulticia nos ha llevado a preferir vivir como marqueses mientras no veíamos cómo otros seres humanos producían para nosotros a precios de risa, pero eso tiene consecuencias que se llaman geoestratégicas, consecuencias letales porque las personas, en un mundo conectado, pueden querer vivir con dignidad, pecado capital. Paro importante, puestos sin cubrir y territorios que se mueren frente a ciudades cada vez más grandes; necesidad de gente frente a ciudadanos inactivos, lo dicho, una paradoja muy compleja. A mí me preocupan mucho los temas relacionados con los refugiados y los movimientos migratorios, sé que siempre han sido fundamentales en los auges y declives de las sociedades, pero asistir en directo a dramas como Siria o Afganistán (evidentemente los dramas brutales de África ni  nos los muestran) es duro, complejo porque odio la ortodoxia ideológica.

04 agosto 2021

Conquistar el cielo, , Divorare il cielo, Paolo Giordano

 

Hace tiempo que me dedico a vivir la vida sin preocuparme por este blog, por ser fiel a mi compromiso con todas vosotras, con todos los que habéis seguido enganchados este tiempo. Es curioso, entro en las estadísticas de visitas y, sin haber publicado nada en 30 días, triplico las de un mes normal con tres o cuatro entradas, cosas de los robots y de internet, de los indexadores y de los posicionamientos de Google, quiero pensar, pues, que los fantasmas se acercan a los restos de mis pensamientos de una manera ordenada, como en una procesión de cualquier pueblo mediterráneo, con la precisión americana de las nuevas tecnologías, emoción, pero fraude, porque lo a lo que yo me comprometí, es lo que hay, es a traeros mis libros, sí, no aquellos que han configurado mi pasión lectora (os participo que, aunque no he hecho ninguna entrada, he leído unos seis libros), sino los que han ido presentándose en mi vida estos últimos años.

29 septiembre 2020

El carrusel de las confusiones, La giostra degli scambi Andrea Camilleri

Cada día vemos pequeños flashes relacionados con el neopuritanismo, digo neo porque todo es neo: neocomunismo, neocapitalismo, neoliberalismo, como si el puritanismo fuera algo nuevo, vaya, pero sí al menos reformulado sin miramientos, revisado, es cierto que no queman en la plaza pública a las brujas, ni descuartizan en los pueblos a la gente por endemoniados, pero atacan, destrozan moralmente, insultan, acosan en las redes, en los móviles, no cesa ese afán de la corrección enfermiza. No me extraña, pues, que cada vez se sacralice más en las series de televisión, en las canciones populares esa ortodoxia personal y amatoria que ve en los celos, incluso en la violencia, cierto atractivo. Control del móvil y de las redes por amor, control del decir, por amor, control del sentir por amor, porque no conviene que pensemos que el amor es querer lo mejor para el otro, del otro, sentir la necesidad de que esa persona sea, en el sentido amplio de la palabra, a pesar de nosotros, meros compañeros ocasionales que podemos permanecer o no. Los celos, la propiedad afectiva a pesar de la gran estafa de las nuevas sexualidades que se venden como gancho para esa ortodoxia de la que hablo, son una gangrena del sistema afectivo, una distorsión que solo pretende la satisfacción el ego mediante juegos de poder insostenibles.

21 marzo 2020

Léxico familiar,Lessico famigliare, Natalia Ginzburg


Por fin me hago el ánimo y me pongo a escribir. Confinamiento, cuarentena, aislamiento social, distancia de seguridad, medidas de seguridad, miedo, respeto, distopía, ficción, responsabilidad, amistad, reflexión, amor, odio, temor, pandemia, OMS, redes sociales, compañeros, alumnado, profesorado, sanitarios, héroes, barrenderos, histéricos, sentido común, filosofía, literatura, supermercados, cajeras, reponedores, repartidores, transportistas, trabajadores del campo, gente de la limpieza, distribuidoras, fuerzas de seguridad, ejército, letras, series de televisión, películas, prensa, silencio, aire, lejía, mascarillas, plataformas, correo electrónico, plantas, vecinos, ocho de la tarde, precaución y libros. Podría hacer la entrada solo con palabras que me dicen algo, que adquieren estos días algún significado para mí. También podría hacer un diario de la cuarentena, aprovechar el blog para decir y hacer, reflexionar o cualquier cosa que ayudase en el confinamiento. Pero decido seguir hablando de libros, instalándome en la normalidad anómala, extraña, increíble. La naturaleza ha decidido parar, y nosotros también, obligados, sí, pero leyendo, no deja de ser ese placer del que tanto os hablo.

18 diciembre 2019

La pirámide de fango, La piramide di fango, Andrea Camilleri,


Volvemos a los tiempos en que el viaje era un acontecimiento que nos devolvía a un estado primitivo de nómadas; el viaje en tren, el río,
Wolfe, reverberan en mi mente mientras los paisajes pasan a una velocidad de vértigo permaneciendo fieles a su estatismo, a sus colores y contrastes de invierno cuando, heridos por el otoño, han perdido el esplendor del verde. Viajo, digo, inquieto por el devenir, pero tranquilo en este contraste de verdades que se me agolpan en la cabeza con la fuerza devastadora de la visión, no la del paisaje, si no la de mi cabeza que recrea espacios, imágenes de otros tiempos, verdades que conozco y desvelo con el pudor propio de la prudencia. ¿Quién podría enfrentarse al torrente de todas sus verdades?

24 septiembre 2018

Restos mortales, Earthly Remains Donna Leon


Casi he llegado a estar al día con la obra de Donna León, es como una carrera de obstáculos: empecé tarde pero he ido recuperando con tranquilidad. Bromas a parte, me hace ilusión estar acabando la serie Brunetti, que sabes no se acabará hasta que la escritora fallezca o desista, aunque siempre te entristece dejar a un lado a alguien, Brunetti me ha acompañado durante tantas tardes de lectura, es una sensación extraña, imagino que parecida a cuando una pareja se separa o dos amigos dejan de verse: sé que tengo la posibilidad de releerlo en cualquier momento, pero también sé que no voy a hacerlo.

26 agosto 2018

Muerte en mar abierto, Morte in mare aperto e altre indagini del giovane Montalbano, Andrea Camilleri


Seguimos en verano, en la estación extraña en que te propones hacer cosas, pero no las haces, en que quieres descansar y no lo haces, en que te propones reflexionar y, si lo haces, es para volver en septiembre a la rutina en que se convierte la vida. El verano es una época gloriosa, la luz lo invade todo, la alegría parece ser la norma general; sin embargo, siento cierto abatimiento inesperado cuando me pongo a leer en el borde la piscina: o me hago mayor o algo no me acaba de gustar de esta felicidad impuesta, de esta claridad deslumbrante.

24 agosto 2017

Un nido de víboras, Un covo di vipere, Andrea Camilleri


Así acaba el verano, con un libro familiar, como si me encontrase en casa, vamos. Ese placer de reconocer a los personajes, de ser en ellos y darles la bienvenida a pesar del tiempo que transcurre es maravilloso. Montalbano es como un hermano mayor, 58 en esta novela, es un personaje tan arquetípico, tan reconocible, la estructura de la novela es tan idéntica en todas sus entregas: conflicto o sueño, comisaría, suceso, trattoria, comida, casa y Adelina con sus comidas, el mar, transcurso del conflicto, Livia, mujer fatal que intenta desviar la intención, resolución del conflicto y justicia personalísima. Es todo tan reconocible, tan obvio para los amigos, la trama tan previsible, que el mayordomo ya no es importante, da igual que sea o no el asesino, importa pasar un buen rato con un amigo.

24 enero 2017

Una voce di notte, Una voz en la noche, Andrea Camilleri


A veces he hablado de volver a los clásicos. La expresión la relaciono con volver a los libros en que sabemos que vamos a encontrar elementos literarios de primera magnitud; sabemos que vamos a disfrutar con la literatura, es decir, la escritura artística, la composición estética, la trama bien construida, la emoción de ese placer diferido que no me canso de reivindicar. Pero no suelo hablaros del otro sentido de la expresión que hace referencia a volver a lo que nos gusta, independientemente de su valor. Ejemplo gastronómico. Comemos en un restaurante michelín, impecable, auténtico, perfecto, es decir, el gusto por lo bueno; sin embargo esa tarde paseamos por el barrio y nos paramos en la panadería a comprarnos el merengue sencillo, previsible, conocido que siempre nos hemos comido. Pues eso es leer a Montalbano, un efecto clásico, reconocible y placentero.

25 junio 2016

Un filo de luz, Una lama di luce, Andrea Camilleri



Vuelvo a la luz. El título es significativo como el sueño del principio, o premonitorio, no sé, el caso que vuelvo a Montalbano, a mirarle a los ojos, a ver su esquematismo entrañable, su machismo sin machismo, su construcción estereotipada, vuelvo a verlo todo, y pienso en esta literatura para ser vista, para imaginarla en la cama mientras lees, mientras cierras los ojos y hueles la pasta de Enzo, o te ríes con la simplicidad de Catarella. Todo es entrañable y reconocible, es, de nuevo, saber e identificar.

05 abril 2016

La niña perdida, Storia della bambina perduta, L'amica geniale volume quarto, Elena Ferrante

megustaleer - La niña perdida (Dos amigas 4) - Elena FerranteHace tiempo que ando dando vueltas por este blog sin saber qué pretendo. En alguna ocasión he escrito sobre él como un repositorio de la memoria, como un libro de notas al margen que me permite no guardar los originales, (de todos, jaja, es sabido mi poco amor por tener libros) y creo que esa ambigüedad, esa indeterminación se hace extensiva a todos vosotros. Cuando entro la soberbia me puede, la vanidad imposible y la estupidez del ego que me susurra al oído, mira las estadísticas, ¿han bajado? "es que no estás al día"¿han subido?, normal, has escrito sobre un best seller actual" ¿no hay comentarios? "no interesan tus comentarios", y claro, el cuerpo me lleva a la desidia, a leer para mí, como siempre, a guardarme mis puntos de vista, pero el egoísmo me puede, ¿dónde guardo tantos libros?¿voy a volver a mirar alguna vez los márgenes?¿releeré? y la verdad que sé que no debe importarme, que debo andar yo solo hacia donde me lleve el camino, gozando con mis autores, con mis notas, con mis comentarios, con la impresión que he guardado en mi interior de todas esas horas en que me han hecho compañía, lo quiero y lo deseo, así sea.

15 agosto 2015

Número cero, Numero Zero, Umberto Eco


Umberto Eco ha entrado, por méritos propios e indiscutibles, en el mundo de la literatura y de la filología. Es un sabio contemporáneo, un hombre capaz de adentrarse y pensar un mundo complejo, desentrañando los significados de su multitud de signos. Un sabio. Ser un sabio tiene sus inconvenientes, en otras novelas, descartando en muchos sentidos
El nombre de la rosa, su intelectualismo y su gran acervo complejizan, de manera notable, las lecturas que podríamos hacer de esas novelas. Se requieren conocimientos previos, un lector avezado y paciente, y un conocimiento muy amplio del mundo, por eso su éxito es siempre mediático: el mundo no es capaz de aceptar que no es capaz de entender a un autor tan complejo.

17 noviembre 2014

Amigos en las altas esferas,Friends in High Places, Donna Leon


Cuando me enfrento a las series siempre pienso en lo mismo, una más, a ver qué hay de nuevo. Esa prevención parte de una idea que he retomado en una lectura reciente de Landero, donde diferencia novela literaria de la que no lo es. Tradicionalmente, la novela policíaca pertenece a este segundo grupo, en cierta manera despreciada por su estructura tópica, sus arquetipos o personajes planos que ayudan en la trama, más o menos ingeniosa. Sin embargo Donna Leon me hace vibrar con cada nueva entrega, porque el trabajo literario se puede ver en la estructura misma, en el sentido artístico y en la emoción que trasmiten todos y cada uno de los personajes.
No sé si es la que más me ha gustado de la serie, pero sí que sé que es veraz, emocionante, cruda, valiente. En esta nueva entrega denuncia la usura, la dejadez de los bancos, la corrupción insalvable, y la necesidad de ciertos personajes de vivir dentro de su imagen social.

19 octubre 2014

Juego de espejos, Il gioco degli specchi,Andrea Camilleri


Vuelve Montalbano, más cansado, más esquemático, con los mismos guiños de siempre, con los personajes mucho más tópicos, más reconocibles, poco evolucionados psicológicamente. Obra de profesionales, diría, sí, de un profesional del género. Ninguna sorpresa, todo esperable, pero eso no es nada negativo, no nos engañemos a nosotros mismos, es lo que queremos.

15 agosto 2014

La sonrisa de Angélica, Il sorriso di Angelica, Andrea Camilleri


Mi propósito es leer a cuatro de mis autores favoritos que han hecho series notables. Los libros elegidos son:
La sonrisa de Angélica, Montalbano, de Andrea Camilleri; Pan, educación, libertad, Jaritos, de Petros Markaris; La pirámide, Wallander, Henning Mankell y El peor remedio, Brunetti, Donna Leon. ¿El fin? Ninguno, pero quiero ver en perspectiva las capacidades de cada uno, su evolución psicológica y humana, sus contradicciones, y descubrir, así, las verdaderas características de una buena obra policíaca, porque las cuatro son eso, novelas policíacas de autor, esquemáticas, por supuesto, pero con un fino sentido de la ironía, una conciencia social, cada una en su medida, y pequeñas obras de artesanía.