El libro que os traigo es entrañable, entre lo detectivesco y lo gastronómico, en cómo lo percibido y sentido: aromas, sabores, puede traer recuerdos de otros tiempos y ayudar a la sanación psicológica, a avivar espacios que han muerto en nuestra memoria. Es cierto que existe una tendencia contemporánea a comer como tendencia biológica, solo para alimentarse, solo para satisfacer las necesidades del cerebro adicto, como muchas otras cosas, requiere de lo inmediato, de lo fugaz, así se pierde toda nuestra esencia como cultura: se pierde la conversación, los gestos, la calma y reposo. Se pierde todo. De ahí que la novela sea hermosa por su sencillez y por entender que el mero hecho de comer, sea acompañado o en solitario, es un placer que se ha de disfrutar.
Las novela, desde el primer
momento, enmarca el espacio dela taberna para que el lector pueda identificarla
de entre todas las posibilidades de su imaginario, así el configurarla le da el
aire que necesita para el desarrollo posterior dela trama.
Kuboyama se dirigió hacia
allí y, tras cruzar la calzada, se plantó frente a una vieja construcción de
dos plantas que parecía cualquier cosa menos un negocio en marcha. Dos
cuadrados blancos estampados a brochazos marcaban los lugares donde en su día debía
de haber estado el rótulo y el escaparate. Pese a todo, no emanaba el aire sombrío
y tétrico de las casas abandonadas, sino el calorcillo humano característico de
los restaurantes y tabernas en funcionamiento, y si su apariencia lastimosa no
atraía a los forasteros, el olor que flotaba alrededor invitaba a ignorar la primera
impresión y entrar. Además, del interior parecía brotar el rumor de una alegre
charla.
La estructura es la de seis relatos
relacionados que funcionan a modo de cuentos titulados con nombres de
diferentes platos: Nabeyaki-udon, Estofado de ternera, Sushi de caballa,
Tonkatsu, Espaguetis napolitan y Nikujaga. Es como un Conde Lucanor,
donde el cliente se acerca a las inmediaciones del restaurante, lo reciben, le
ofrecen comida, expone el problema, se resuelve, se reflexiona sobre el
problema afectivo que desencadena el conflicto y se despiden de él o ella. Esa
previsibilidad da el toque de suavidad a cada uno de los relatos, esa falta de
ambición amable tan grata para el lector.
−Imagino que por la misma
razón−siguió Nagare− a partir de aquel viaje comenzaste a llorar cuando comías
cosas que te gustaban mucho, no tanto por el placer de comer sino por un
sentido de gratitud que tu abuelo te inculcó y que, aunque no te des cuenta,
aún conservas en la memoria.
Lo tenemos en Salamandra.
Colección
Salamandra Narrativa
Páginas
192
Traductor
Víctor Illera Kanaya
Serie-Saga
Taberna Kamogawa
Target
de edad Adultos
Tipo
de encuadernación Tapa blanda con solapas
Idioma
ES
Fecha
de publicación 01-06-2023
Autor Hisashi
Kashiwai
Editorial
SALAMANDRA
Dimensiones
138mm x 220mm
Los
misterios de la taberna Kamogawa es una de las novelas más apetitosas que
vas a leer jamás. Una historia llena de ternura sobre una pareja de detectives
formada por el padre y la hija del Kamogawa Shokudo, un restaurante escondido
en Kioto, que siempre está lleno. El éxito entre la clientela radica en que
este dúo singular se ha especializado en preparar exactamente el plato que el
público anhela y recuerda de su pasado y no es capaz de reproducir o encontrar.
Y lo hacen investigando la historia de la persona en cuestión. Kamogawa Koishi
y su padre Nagare, antiguo detective, escuchan las confidencias de sus
comensales, que anhelan revivir un momento mágico, y recrean los platos
cocinados por sus seres queridos, en una novela deliciosa en todos los sentidos.
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