La lectura es un placer indescriptible. Escribir un sufrimiento asumible
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07 mayo 2026
Coloquio de invierno, Luis Landero
Volver a nuestros autores de referencia se convierte en una acción obligatoria en un mundo sin referentes. Tal vez podríamos pensar que decir que estamos ante un mundo en el que impera el relativismo moral es un exceso verbal propio de un boomer; no digo yo que no lo sea, pero algo de verdad hay en muchas de las afirmaciones rotundas que afloran desde nuestro pensamiento. Concedo, y no es un acto de generosidad, que la gente, entendida como conglomerado sin alma, se refiere a los otros e incluso a sí misma a través de ese suflé cutre que son las redes sociales: reflejan ya no solo lo que un día fue el alma; también ofrecen sus cuerpos construidos en la modernidad de la ilusión de una belleza impuesta, o de un ser en el espacio ficcional de la IA. No somos como fuimos, ni somos como seremos; por supuesto, todavía nos queda un largo recorrido en la cochambre de los espacios compartidos. En este contexto no puedo, sin embargo, sucumbir a la tentación de volver a los autores que conozco, como si fueran un refugio, más aún si lo que se nos propone es coloquiar, hablar, razonar, escuchar y diferir el placer de ser.
29 abril 2026
Instrucciones para ser un pájaro, Sara Cerón
Me encuentro de paso por el Andén y veo parar los trenes. Los viajeros se desperezan y saludan por la ventanilla; unos vienen, otros marchan. Me identifico con el espíritu del que se arriesga, de quien, a pesar de la modorra, emprende el camino. No importa ese adónde; importa ese camino, la valentía de salir y andar hacia alguna parte, transitar. Es por eso por lo que, desde el Andén, se puede observar qué pasa, quién deambula y quién llega. El viaje, pues, es tan importante como la meta; de hecho, pienso que muchas veces no sabemos muy bien hacia dónde vamos, pero viajamos. Así, estos días, ha venido a visitarme un libro que vuela por el interior de sí mismo.
16 abril 2026
La tienda de la felicidad, Rodrigo Muñoz Avia
Leo el 12 de abril en El País un artículo que me inquieta: “La mitad de los títulos no vende ni un ejemplar en la librería”. En realidad, más que dejarme con el alma en vilo, me confirma una evidencia. Casi la mitad de los libros no vende ni un ejemplar en un año, dos tercios no pasan de uno y solo alrededor del 4,5%-5% supera los 100 ejemplares vendidos. Las cifras dicen mucho sobre los lectores, sobre la industria, sobre las librerías pequeñas, que todavía sostienen la variedad, y sobre un mercado que necesita convertir autores en nombres reconocibles para sobrevivir. En mi blog hablo de libros y, a veces, de literatura; por eso sabe algo de esa dificultad: la de los autores para encontrar lectores y la de los lectores para encontrar autores. En un tiempo dominado por la imagen, por la prescripción instantánea y por una atención cada vez más dispersa, seguir leyendo adquiere un valor que va más allá del hábito. Leer como acto contracultural. Leer como gesto revolucionario. Leer como forma de resistencia. Leer como tributo a la inteligencia. Tal vez minoritario, sí, pero no por ello menos necesario.
08 abril 2026
Meridiano de Sangre, Blood Meridian or the Evening Redness in the West,Cormac McCarthy
El western es un género con el que nunca he terminado de identificarme. Eso no significa que no haya visto muchísimas películas, que no disfrutara de los indios y vaqueros o que, de niño, no jugara con mis amigos y con mi hermano a las pistolas y las flechas. El imaginario norteamericano, como decía mi padre, ha ido impregnándolo todo: su visión cultural del salvaje oeste, la música pop o el jazz, su proyección política como gran imperio moderno, sus intolerables intromisiones en la vida de otras culturas, su mirada puritana sobre la religión o, quién sabe, esa necesidad de tenernos a su merced para sostener su deuda. Todo eso lo hemos vivido y yo mismo lo sigo viviendo. Volviendo a mi padre, él sostenía que esa intromisión cultural arrinconaba las producciones propias —y en eso no coincido demasiado con él: ahí están la zarzuela, la copla o la jota, que no—, pero decía también una verdad difícil de negar: que nuestro imaginario cultural ha quedado a menudo supeditado al programa simbólico de una ficción propagandística al servicio del imperio.
19 marzo 2026
1794, Niklas Natt Och Dad
El otro día, en mi tertulia literaria, una asistente dijo: «A mí me preocupa la banalización del mal», y la frase se me quedó adherida como se quedan ciertas verdades incómodas, no por su novedad, sino por su evidencia. Desde entonces no he dejado de pensar en la manera en que la sociedad moderna trata el mal, tanto en su régimen de imágenes como en su administración política y moral de la guerra. El mal forma parte de nuestra naturaleza; no lo extinguimos, apenas lo civilizamos, lo sometemos a códigos, lo rodeamos de argumentos y aprendemos así a tolerar la muerte violenta cuando se nos presenta como necesaria, aunque nos produzca pudor, rechazo o malestar. Pero, al mismo tiempo, la vida moderna es pornográfica: todo se exhibe con una crudeza obscena, entregado al hiperrealismo incontrolable de la mutilación, del desmembramiento y de cualquier otra salvajada servida como parte del menú cotidiano. El mal, repito, lo civilizamos en esa lucha interminable contra nuestra condición bárbara, porque no dejamos de ser animales enjaulados en la norma del derecho, cuando esta existe; y siempre aparece quien, en un arranque postcivilizatorio, decide volver a ser bestia, dar rienda suelta a lo bárbaro o, sencillamente, satisfacer los deseos reprimidos de esa fiera que nunca ha dejado de respirar bajo la piel.
12 marzo 2026
Cosas pequeñas como esas, Small Things like These, Claire Keegan
Escribir un blog es un ejercicio circense de riesgo, parecido (metáfora hortera) a caminar descalzo por un alambre tensado. Digo esto porque me expongo una y otra vez, sin descanso, dejando mi pensamiento, mis secretos íntimos, a la exposición pública, a la intemperie desolada de un mundo que está cambiando ante nuestros ojos. Ante la hipocresía, la mediocridad dolorosa de quienes hablan en los púlpitos de los media, nosotros, modestos, reflexionamos sobre el arte, sobre el hecho de escribir; pensamos e intentamos ser benevolentes y justos con los escribidores de historias, porque, amigos, la literatura es ese espacio infinito que habita la dimensión que nos gustaría colonizar. Es maravillosa la ficción, pero seamos realistas, la ficción no acaba de taponar las heridas de la realidad.
23 febrero 2026
Caledonian Road, Andrew O'Hagan
Miro por la ventana, pero no me hace falta, el aire se cuela por los oídos, la vista y el tacto, creo que todo sabe a aire. El clima me tiraniza, consigue agotarme o hacer que sonría nada más levantarme. Son tiempos difíciles, como los aires de Almudena Grandes, época en que se huelen los cambios, en que la gente vive alterada, nerviosa, sin saber muy bien cuál es el camino que deben tomar. Así transcurren las vidas en las ciudades, igual no en el campo, en los lugares recónditos, pero sí donde la gente se agolpa, y es ahí donde la moral se ausenta y la política se convierte en una lucha de acólitos enfermados por la pereza de pensar. Son momentos de incertidumbre, sin embargo, en el espacio público, solo vemos certezas, actitudes ortodoxas que no admiten movimientos. La heterodoxia, como he dicho muchas veces, es para otro tiempo, para otro ánimo, para otra vida.
17 febrero 2026
Comerás flores, Lucía Solla Sobral
Hace tiempo que no entraba a compartir un rato con todos vosotros. He estado muy atareado con otros proyectos, así que me ha resultado difícil escribir, pero leer, leer es algo que no dejo de hacer. Una de las funciones de un profesional de la literatura (no digo escritor, sino de quien reflexiona, escribe y piensa en literatura) es estar con las novedades, tomar el pulso a la realidad de los lectores o estar atento a lo que dicen las redes, sí, porque hoy las redes lanzan, ensalzan o llevan al éxito a escritores independientemente del talento. Nuestra obligación es saber, entender y contar lo que vemos.
26 enero 2026
Lecciones de química, Lessons in Chemistry, Bonnie Garmus
Estoy algo cansado de leer Los soria, así que busco algo ligero. El cansancio no es que la lectura me canse, en absoluto, sino que es muy larga, requiere esfuerzo y eso, cansa. La voluntad es una virtud importante, es capaz de ayudar a conseguir cosas que parecen difíciles. El tesón, el ser capaz de anteponer el objetivo al camino, entender que los procesos son largos, que la satisfacción, si llega, lo hará tarde, con dificultades muchas veces, es una manera de conocimiento. Sí, entender que diferir un placer es un placer que, necesariamente, no tiene por qué llevar a la felicidad, pero saber, al menos ser conscientes, de que esa disciplina ayuda a ser algo más que masa gris, oye, satisface.
14 enero 2026
Fuego en la garganta, Beatriz Serrano
No soy muy amigo de los súper ventas, lo sabéis, lo sé, sin embargo, eso no significa que no los lea. A lo largo de los años, en este blog, he hablado sobre muchos libros que se han vendido muy bien, libros premiados o libros virales. Hay algo en su concepción que no me gusta, que me hace retraerme, tal vez, el hecho de que trabajan más el argumento, los entresijos de la trama que la propia literatura entendida como dar forma a la palabra. Es algo que me pesa. Pero es cierto que, en ocasiones, las impresiones iniciales y, sobre todo, los prejuicios, dan paso a disfrutar con la lectura. Ocurre como con las películas, gustas como cinéfilo de obras de autor que proponen cosas, pero eso no significa que no lo hagas con un thriller bien construido que te hace pasar una velada de lo más agradable. La literatura es un todo, algo muy heterodoxo. No solo las obras del canon son aquellas que merece la pena leer, no, además hay otras obras que sirven a propósitos muy específicos y cumplen perfectamente su misión.
02 enero 2026
Antes de que se enfríe el café, コーヒーが冷めないうちに, Kohi ga Samenai Uchi ni, Toshikazu Kawaguchi
Empieza el año y he estado leyendo sobre la barbaridad de libros que lee la gente, claro, la gente que lee. Yo he leído lo que me ha apetecido; ni es mucho ni poco, ni nada, son solo lecturas que me han acompañado y que han ayudado a que mi mundo se expanda y sea más interesante. Leer contrasta con otros placeres; el nuestro —como he dicho muchas veces— es diferido, postergado. Es genial saber que hay una historia inacabada esperándote, que está ahí y que no se va a perder, que seguirá la leas o no. Es cierto que, si no acabas con ella, queda inconclusa; lo que te aporta es incompleto, pero da lo mismo, algo queda, y ese poso es el que se incorpora a tu vida para expandir el pensamiento, pero también la propia experiencia de lo vital. En conclusión, no sé si leo mucho o poco; lo que sí sé es que leo. Es algo que siempre me ha acompañado y que espero que siga acompañándome.
22 diciembre 2025
Época de migración al norte, Mawsim al-hijra ilā al-shamāl , Táyyeb Sáleh
Tenía ganas de volver. Entre viajes y obligaciones, la escritura la voy dejando en segundo lugar. Me preocupa más, la verdad, la literaria, el experimento asombroso que estoy llevando a cabo, la cantidad de ideas que se agolpan en mi cabeza y que se van plasmando en pequeños relatos. Algunos hechos, otro, por hacer, pero esperando a que vuelva a tener la fuerza de ánimo que se necesita para gozar en lo literario. Por eso tengo ganas de volver aquí, a este refugio excepcional en que he estado guareciéndome del frío y de las inclemencias del mundo. Escribir es un acto de fe, es decir, lo haces sin saber cuál será el resultado, si serás capaz de llevarlo a cabo o si los resultados serán los que esperas. Da lo mismo, en cualquier caso, me obliga a ser yo mismo, a quien quiero ser y en quien me he ido convirtiendo todos estos años. Así que comparto el gozo absoluto de este trabajo de artesanos que tanto me apasiona.
26 noviembre 2025
El jardín del diablo, Iván Repila
Lo políticamente correcto es una suerte de virus que, depende de la época histórica en la que nos encontremos, deriva hacia un sitio u otro. En nuestra modernidad occidental culpable, puritana e insana, irrumpen con fuerza grandes dogmas de fe que se instalan con nervio, propiciados por altavoces mediáticos interesados en su difusión. Es posible que Cristo o Mahoma lo tuvieran más difícil, necesitaban años, si no siglos, para que la evangelización se difundiera con fuerza y calara en los apóstoles. Hoy todo es más sencillo, pero como no nacen mesías, debe ser una profesión en decadencia, aparecen movimientos, todo más cool, más colectivo, que rugen hacia lo otro en términos guerreros y con una terminología de buenos versus malos propia de los mejores patios de recreo. Solo hay un pensamiento, amén, dogma que viene determinado, dicen, por una razón universal, científica, estadística y revelada (siempre a las mismas élites), por un neodiós difuso e ignoto, pero con mandamientos claros, de obligada obediencia y, si no son seguidos, eres culpable, eres un nuevo pecador que debe purgar todos sus deslices en cualquier hoguera pública, con preferencia una red social en que pueda haber escarnio. Así es segura tu reeducación. No soy ortodoxo. No soy un acólito. Debo ser un disidente.
12 noviembre 2025
La judía de Toledo, Die Jüdin von Toledo, Lion Feuchtwanger
Me propongo hablar sobre géneros, talento y premios. La literatura, en realidad, está constituida por literaturas, por hechos literarios que tienen, en mayor o menor grado, «literaturidad». Este extremo es algo complejo de determinar, por eso nos encomendamos a Bloom y nos quedamos tan tranquilos. Es probable que ese concepto tan filológico como «literaturidad» no sea más que la plasmación de un talento especial, en absoluto extraordinario, y la capacidad de transitar de artesano a artista, pero también este extremo me parece muy controvertido porque asignar capacidad estética al autor no deja de ser un acto de fe, en muchas ocasiones. Hay géneros que son denostados por su popularidad; se les despoja del atributo del que os hablaba, pero tampoco es eso; existen géneros que, si bien en la mayoría de las ocasiones juegan con lo tópico e intrascendente, tienen capacidad de sorpresa e incluso talento artístico. Por último, los premios. Hay empresas literarias, las hay; existe una literatura cuyo fin es mero entretenimiento, huye, con conciencia de ello o no, de los placeres y refinamientos intelectuales que nos han dicho que debemos sentir, pero que cumple algunos de los fines más precisos del hecho literario y que entretiene, llega a quien no lee o, más simple y mágico todavía, se vende. Los profesionales de esto tenemos una tendencia egocéntrica importante, necesitamos denostar lo aparentemente vulgar (ojo, del vulgo), y queremos creer en lo espiritual insertado en las palabras, en un halo de santidad solo perceptible por nuestros afinados y entrenados sentidos, pero, amigos, las literaturas son mucho más que eso.
06 noviembre 2025
Matamonstruos, Jon Bilbao
La realidad se crea. Es como la pregunta que se desprende del hecho de que caiga un árbol en un bosque y no haya nadie alrededor, ¿hace ruido? La literatura da respuesta a estas preguntas a través de la trama, es capaz de imaginar si es cierto o no. No le hace falta reflexionar con temas ontológicos, metafísicos o hermenéuticos, no, simplemente especula con la ficción para crear espacios alternativos que, en el mismo momento en que se proponen, son reales, tan reales, tal vez, como la ficción que muchas personas creen percibir en lo aparentemente real. Tal vez es importante distinguir entre lo material, por ejemplo, ese árbol que ocupa un espacio determinado, y los acontecimientos, eventos, que ocurren y que se interpretan o perciben, por eso hay quien afirma que la realidad supera a la ficción queriendo decir, aventuro, que la ficción solo cubre algún aspecto de lo que se puede crear con la imaginación de quien observa. Me fascina cuando un evento, una afirmación, motiva un discurso diferente, a veces muy diferente, en dos personas que lo escuchan o asisten a él en directo. Me ha pasado muchas veces porque yo también creo y percibo a mi manera, es decir, con mi cultura, mi configuración mental y las posibilidades que puedo tener abiertas, o no, de aceptar dimensiones que no son meramente espacio temporales.
29 octubre 2025
El polaco, The Pole
Una cosa fantástica, cuando me pongo a hacer este post, es saber que los grandes autores tienen un punto de talento que, incluso en obras en apariencia menores, muestran elementos de competencia indiscutibles. Dentro de un panorama en que hay muchos autores-artesanos buscando su propia voz y, en muchos casos, calcando estilos ajenos, me gusta encontrarme con propuestas literarias que tienen una finalidad, que, por decirlo de otro modo, ofrecen una poética, discutible o no, hecho que añade un gran valor añadido para el lector. La manera de hacer literatura, si es esa la intención -cosa que parece pretender el autor en esta novela-, debe intentar aportar un programa estético que haga que podamos disfrutar, nos guste o no, con lo ofrecido. Las técnicas son variadas, las propuestas también, pero querer, pensar y dar es algo que aprecio con total sinceridad.
24 octubre 2025
La ciudad de los prodigios, Eduardo Mendoza
Celebro el premio princesa de Asturias 2025 a Mendoza. Aquí encontraréis comentadas siete de sus novelas, con esta, ocho:
- Riña de gatos, Eduardo Mendoza
- El enredo de la bolsa y la vida, Eduardo Mendoza
- El secreto de la modelo extraviada, Eduardo Mendoza
- El rey recibe, (Las tres leyes del movimiento I) Eduardo Mendoza
- El negociado del Yin y el Yang, Eduardo Mendoza
- Transbordo en Moscú, Eduardo Mendoza
- Tres enigmas para la organización, Eduardo Mendoza
16 octubre 2025
Los ojos de Mona, Les yeux de mona, Thomas Schlesser
Hay momentos en que se necesita sanar el alma. En ocasiones esto aparece asociado a una cura relacionada con el cuerpo. Entre las soluciones que nos da la literatura, el viaje iniciático es una de ellas. El viaje hacia uno mismo, recorriendo elementos del conocimiento humano, ofrece soluciones que en otros han sido. A veces no buscamos un manual ni una clase magistral, sino un relato que nos tome de la mano y nos saque a caminar. Libros donde el conocimiento no se explica: sucede. Si lo que deseas es un rito de paso netamente espiritual, Siddhartha (Hermann Hesse) es la brújula: breve, diáfano, infalible como un río que enseña sin sermonear. A su lado, El caballero de la armadura oxidada (Robert Fisher) propone una parábola amable sobre soltar defensas y volver a sentir; El alquimista (Paulo Coelho) recuerda que buscar fuera es, al final, encontrarse dentro: fábula sencilla, pero con ese pulso que a veces enciende la voluntad.
07 octubre 2025
El día de la liberación, Liberation Day, George Saunders
La literatura es una búsqueda constante por presentar la realidad o la ficción desde una perspectiva diferente. Se puede optar por contar historias, reflejar esa trama con mayor o menor acierto. También podemos elegir el ficcionar, inventar o navegar por los recovecos de la imaginación. Pero puede haber en todo ello una alternativa, hacerlo buscando la proyección estética, es decir, tener la intención de crear una obra de arte, explorar los límites de la herramienta, la lengua, y jugar con su estructura o con el significado de las palabras. En ese momento entran en el escenario las metáforas, las imágenes, el ingenio, al fin y al cabo, del escritor. Por esta razón, me gusta estar al día de propuestas que pretenden ofrecer y explorar, lo hagan con mejor o peor fortuna, sean más agradables desde el punto de vista intelectual o ensayos fallidos de la inteligencia. Al lector también le puede gustar experimentar nuevas sensaciones, descubrir, sí hoy todavía podemos descubrir, nuevas maneras de contar, nuevas escrituras que se la jueguen con el marco o con el contenido. Es una experiencia intensa, los juegos intelectuales lo son, aunque la lectura no nos haga mejores personas.
24 septiembre 2025
1793 (Trilogía de Estocolmo 1), Niklas Natt och Dag
El thriller histórico es un subgénero que no suelo abordar, como no abordo otros. La literatura de consumo no suele atraerme, sin embargo, de vez en cuando, me gusta ver novedades editoriales que puedan aportarme una perspectiva general de cómo está el mercado. En ocasiones los subgéneros pueden alimentarse de otros, por ejemplo, de la novela policíaca, que me gusta. Hubo un tiempo en que leí mucha literatura policial nórdica (mi adorado Wallander), y la muestra es este blog. Suele caracterizarse por la violencia de los casos y cierto apego a los asuntos sociales, por ello, es interesante que los métodos y tópicos de esta se puedan incorporar a otra perspectiva narrativa, como la histórica, porque la dota de una novedad que me gusta. No solo leo sobre acontecimientos importantes como el final del s. XVIII, sino que, además, me divierto con la trama.
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