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04 julio 2018

Bajo la piel, Under the Skin, Michel Faber



No acabo de centrarme, es como si este año me hubiera tomado unas vacaciones o que la desgana se hubiera apoderado de mí de una manera extraña. Leo poco, leo, claro, pero la lectura no se ha convertido en principio y fin, o podría decir, se ha reconvertido en un multiaventura o parte de un ocio difuso, inclusivo que se ha ampliado al fútbol, que no me gusta, pero que me mantiene en una calma chicha de lo más alucinante. Aun así sigo leyendo, me imagino que ni mucho ni poco, vamos, que no hago los alardes adolescentes de llegar a las cien novelas, cien, o lecturas, o libros de poemas, o lo que sea, al año, más bien me conformo con encontrar lecturas que me entretengan, opción importante en un plan multifacético, o que me estimulen, verdadero y principal motor de esta herida profunda que sigo teniendo en el corazón.

12 octubre 2015

La cena, diner Het, Herman Koch


La novela no ha permanecido al margen de los gustos e imaginario de la burguesía, sería imposible, ya que nace con el gusto burgués y como una manifestación más del entretenimiento. Es cierto que el entretenimiento del que yo hablo es un entretenimiento ficcional, es la fuga a los universos paralelos que nos levan a otras vidas y a otras verdades que, en muchos casos, están tan cerca de nuestras verdades que asustan. Así decimos, me ha parecido muy veraz, muy real, con esto queremos decir que nos hemos identificado con sus argumentos y con la construcción que pueda haber hecho de la trama.

22 abril 2013

Casa de verano con piscina,Herman Koch


Desde que a lo largo del siglo XIX la novela se instala en el análisis, amable o crítico, depende del autor, de la época, del momento, de la burguesía, al menos en occidente, los autores han ido analizando los miedos, pasiones, virtudes y defectos de la misa. O bien hacen un retrato de los que ocurre, por ejemplo la
Regenta, o bien intentan su destrucción con una crítica feroz a su falsa moralidad, en la impagable Bola de Sebo, de  Maupassant.