La lectura es un placer indescriptible. Escribir un sufrimiento asumible
05 septiembre 2025
Mi rusia, Frieden oder Krieg,Mijaíl Shishkin
11 noviembre 2024
500, La rebelión de Atlas, Atlas Shrugged, Ayn Rand
No es sencillo llegar a 500 de nada. Es un número importante, mítico, inmenso en términos humanos. Si lo haces escribiendo, es más difícil, porque hay una exposición pública, un escrutinio de tu intimidad que produce pudor. Es evidente que, si no quieres, no lo haces, hay quien expone su cuerpo o su intimidad física en las redes, muestra la vida privada para el consumo compulsivo de la gente; la parte positiva es que ese consumo es efímero, breve porque hay mucho donde elegir, tu cuerpo es mera mercancía de las necesidades o del morbo, pero esa necesidad compulsiva de tener más y más, queda a penas satisfecha por la carne. Sin embargo, el pensamiento es algo profundo, una desnudez más evidente, más real, pero, al mismo tiempo, de más difícil consumo porque requiere de lo diferido, del esfuerzo por leer, comprender y analizar. No parece que nos movamos en esos ámbitos hoy en día, tal vez el hecho de ser minoritaria esta exposición, por lo tanto, con un público mucho más reducido, hace que los que nos dedicamos a esto tengamos la esperanza de parecernos a los otros, que en nuestra intimidad, también queramos la exposición, que se nos consuma compulsivamente y nos quedamos en eso, aspirantes a la futilidad de la fama, al brevísimo lapso de tiempo que se me antoja ridículo.
02 junio 2013
Escuela de Mandarines, Miguel Espinosa
La historia de la
literatura española, tan rica y prolija, está llena, en lo académico, de
libros que no deberían ser estudiados solo por eruditos y buscadores de lo excepcional
para su propia gloria. Amén. ¿Cómo dices eso, insensato? ¿Cómo pones en solfa
nuestra gloriosa tradición en la enseñanza de literatura española? Cierto, ¿por
qué digo esto? Tantas preguntas, tantas sensaciones, tantos libros leídos. Voy
a una reunión y no he leído ni la mitad de los que comentan personas que no
leen más de dos libros al año, yo que, en ocasiones, rondo los ochenta o
noventa libros. Me desespero, pero al mismo tiempo entiendo nuestra riqueza
editorial, la barbaridad de libros con que se nos abruma.
