| Portada de Ed.Destino |
Cuando nos acercamos a los clásicos de alguna literatura, parece que nos dé miedo la profundidad, la distancia o la complejidad de la obra. Nos preguntamos, ¿Quién ha dicho que esto es un clásico? ¿Por qué es un clásico? El lector menos avezado pensará, "fíjate, entre la novela de Genji y un culebrón venezolano, pues tampoco hay tanta diferencia" o incluso, "entre esta novelita y un best seller de amor contemporáneo, pues tampoco veo yo muchas distancias" fijaros, es posible que tengan razón sin tenerla en absoluto. Un clásico marca una diferencia, un antes y un después, rompe con lo anterior, y lo supera, va más allá para crear una base sólida sobre la que volver a hacer literatura. esta novela lo hace, ¡vaya si lo hace!