Mostrando entradas con la etiqueta Saki. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saki. Mostrar todas las entradas

25 mayo 2015

Animales y más que animales, Saki, Hector Hugh Munro




Revisando el blog he visto que la entrada sobre Saki ha tenido mucho éxito, parece que los lectores os decantáis por el relato,por los cuentos que, en un impacto breve, satisfacen vuestras necesidades más inmediatas: os emocionan, os hacen reír, os producen un efecto emocional. Ya sabéis por mi anterior entrada sobre Saki,
Cuentos de humor negro, que su descubrimiento fue una casualidad, una de las sombras que tengo como lector. Porque es imposible conocerlos todos, a todos, saber todas las literaturas o encontrar todos los libros de la biblioteca de Babel, pero ahora esto ha cambiado y me adentro en él de manera consciente, sin titubeos, disfrutando cada cuento de manera individual, única, generosa.

21 junio 2014

Cuentos de humor negro, Saki, Hector Hugh Munro

Hace poco se reflexionaba en este blog sobre mi desconocimiento de un autor, se me preguntaba cómo era posible que no conociese su obra o, si esto no era así, que no hubiera leído ninguna de sus obras, como si el mundo de la literatura fuese un coto finito y controlable de letras, argumentos y  conocimientos. Así que me he preguntado que cómo era posible, que cuántos cómo era posible hay en mi vida, cuántos autores desconozco, no he leído o he ignorado con mayor o menor fortuna. Mis respuestas no pudieron ser más inquietantes, muchos, cientos, miles, millones, seguro, porque son millones las historias que desconozco, las tramas que se me escapan, las inteligencias a las que no accedo. Mis lagunas como lector son incontables, no pueden ser abarcadas con normalidad porque no las conozco. Siempre encuentro un libro nuevo que me llama, un desconocido que me invita a penetrar en su mundo ficcional y a encantarme, o no, con lo que me ofrecen como un tributo a un dios cualquiera, porque la literatura es eso, imposibilidad de abarcarlo todo, angustia por lo que falta por hacer, pero placer por lo hecho y gozado.