300.
Llego a ese número de entradas, un número que no me dice nada, sin
embargo, sé que son muchos libros, muchas horas, muchas reflexiones,
mucho tiempo añadido a mi vida que se ha ido expandiendo como una
galaxia en pleno big bang. Porque de eso se trata, de aumentar la
vida, de vivirla a través de las otras vidas, de otras dimensiones
que acontecen en mi cerebro y se suceden a un ritmo vertiginoso. 300,
un número extraño, el número de visitantes diarios a los que he
llegado en algún momento en este blog, el título de una obra
gráfica y de una película, el número que da entrada a una nueva
obra en mi vida.
