Vivimos tiempos confusos, los cambios de ciclo tienen estas cosas, que la vorágine es difícilmente detectable hasta que los cambios vienen en cascada. Hoy en día, el acceso a la información a través de los medios, facilita el hecho de poder encontrarnos con innumerables fuentes y, en muchos casos, con el contraste de las comunidades que pueden hacer comentarios o marcar las informaciones como falsedades. Dentro de esta barbaridad de noticias, el acceso o caída de dictadores modernos, es un síntoma de los tiempos. Siempre los ha habido, pero ahora asistimos en directo a la obscenidad inherente a estos: sus desmanes, excesos y acciones nos son presentados sin filtros. Vivimos una época
