¡Y yo que creía que el realismo mágico había pasado de moda! Piensas, mea culpa, que algo no es cuando los grandes gurús de la literatura dicen que algo ha acabado. Lees sesudos tratados sobre el cambio de tendencia, o sobre cómo muere un etilo. Ya no está el realismo de García Márquez, Asturias, Rulfo, Carpentier, de Oneti, fue en un tiempo y ahora hay otra literatura, más trivial o falsamente intelectual, encumbrada por los intereses editoriales, o la crítica que vive de esos intereses. No lo digo yo, lo dicen ellos mismos. Igual la nómina no es correcta, imperdonable para el profesor de literatura, o sí, o no existe un realismo de los fantástico. Me da lo mismo.
La lectura es un placer indescriptible. Escribir un sufrimiento asumible
Mostrando entradas con la etiqueta Tomás Eloy Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tomás Eloy Martínez. Mostrar todas las entradas
18 diciembre 2012
La mano del amo, Tomás Eloy Martínez
¡Y yo que creía que el realismo mágico había pasado de moda! Piensas, mea culpa, que algo no es cuando los grandes gurús de la literatura dicen que algo ha acabado. Lees sesudos tratados sobre el cambio de tendencia, o sobre cómo muere un etilo. Ya no está el realismo de García Márquez, Asturias, Rulfo, Carpentier, de Oneti, fue en un tiempo y ahora hay otra literatura, más trivial o falsamente intelectual, encumbrada por los intereses editoriales, o la crítica que vive de esos intereses. No lo digo yo, lo dicen ellos mismos. Igual la nómina no es correcta, imperdonable para el profesor de literatura, o sí, o no existe un realismo de los fantástico. Me da lo mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)