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02 enero 2025

Lecciones, Lessons, Ian McEwan

 


Los abusos a menores son un tema que ha dejado de ser tabú. Es más normal encontrarnos con una relación de hombre hacia, no de mujer hacia; parece menos posible, más inverosímil. En cualquier caso se produce la pederastia, que, de hecho, ha sido una norma a lo largo de la historia de la humanidad, incluso sacralizada en otras culturas y en otros tiempos. Pero una cosa no quita la otra, aprovecharse de quien no puede valerse por sí mismo, creer que tenemos niños adultos porque acceden de manera ilimitada al porno o a internet, es absurdo, es penalizable y debe ser perseguido, porque tenemos la obligación de preservar a quien no puede hacerlo por sí mismo. Si no es así, ¿qué sentido tiene el Estado de derecho?

04 junio 2021

Máquinas como yo, Machines Like Me, Ian McEwan

 

La tecnología invade todos los espacios de nuestra alma, nuestro cuerpo y nuestros espacios. La tecnología se ha convertido en la sacralización deificada que puede transformar o crear cualquier cosa: sustituye el anhelo indeleble del hombre de creer que su vida tiene algo más de sentido de lo que sus proyecciones le dicen, que el constructo de su personalidad no se evaporará en el mismo instante de la muerte, porque el hombre moderno no quiere mirar a la muerte, no acepta el devenir oscuro de la existencia, no, necesita emular las hazañas de los dioses, sentirse superior a cualquier deidad que haya existido o que pueda existir, de ahí su obsesión por que la tecnología se convierta en el único fin que, como especie, hemos de conseguir. Sin embargo, la tecnología, no es más que una aplicación mecánica de nuestra inteligencia, una ayuda que nos permite evolucionar a un ritmo diferente, a encontrar nuevos espacios que podamos explorar en nuestro afán aventurero, por eso atrae tanto, por eso nos entregamos a sus abrazos, a sus contradicciones, porque si no lo hacemos, quedaremos desnudos ante un espacio con olor a tierra húmeda ( o quemada, no lo sé, pero desde luego ante la naturaleza que se nos ofrece, en realidad, como la única certeza de destino).

05 septiembre 2017

Cáscara de nuez, Nutshell, Ian McEwan


El verano no solo es propicio para leer novelas de entretenimiento que te permitan un encefalograma plano, el verano también es una época para disfrutar leyendo buenas novelas. Ya sabemos que ante la presión mediática se hace muy difícil la selección de qué leer o qué no leer, eso es así, por eso siempre voy con pies de plomo temiéndome lo peor. Sin embargo, lo he comentado en alguna ocasión, también hay novelistas que se caracterizan por su seguridad, es decir, que te brindan un lugar a donde ir sin más temores que los propios de la novedad; uno de esos novelistas en Ian McEwan.

21 febrero 2016

La ley del menor, The Children Act, Ian McEwan


Hay autores con los que sabes que algo bueno te espera. Puede que no estés ante su mejor novela, o que no te identifiques con la temática, con los ritmos, con la ideología que subyace a la trama, pero no importa porque sabes que te vas a encontrar con algo sólido, con una estructura coherente, con un trabajo honrado, literario, tenaz. Eso es complicado, algunos lo llaman estilo, a mí me gusta ese término: estilo, manera de h
acer algo reconocible. Con ello no quiero decir que clonen las novelas, no, pero tienen ese sello perceptible de que nos hemos encontrado con un autor familiar, cierto, cotidiano.

09 agosto 2014

Entre las sábanas,In Between the Sheets Ian McEwan


En muchos otros post he reflexionado sobre la novela y el relato, siempre dejando un tono de ambigüedad que no he podido resolver de una manera sencilla. Conforme avanzo en mis lecturas y se acumulan los relatos leídos, un criterio que cada vez me gusta más es el del propio escritor, es decir, lo que él mismo entiende que ha escrito. Así
Márquez gusta de decir que lo que hace son cuentos, no sabría decir si por su carácter fantástico o por la impresión de que lo que ocurre va hacia otras dimensiones diferentes de lo real, otros, como Bukowsky, son mucho más de relatos, e incluso este último llega a afirmar que es el mejor escritor de relatos vivo de Norteamérica, podría ser. La novela, por lo tanto, sería un relato o un cuento desarrollados, pero en el concepto de desarrollo es donde me pierdo, porque un enunciado con un solo verbo, e incluso sin verbo, puede contener el desarrollo de una trama entera con su nudo y conclusión incluidas, por ejemplo pensad en el siguiente texto. Buenos días, mi amor.

01 mayo 2012

Solar, Ian McEwan



Ian McEwan es un escritor completo, un escritor de verdad. Con la expresión un escritor de verdad hago referencia a que es un escritor en el sentido clásico, trasforma la realidad con la palabra para acercarnos una realidad. 
Hace tiempo que pienso en cómo aunar los elementos del best Seller con la novela en el sentido más literario de la palabra, es decir, cómo aunar una trama, la noticia sobre una realidad, con el puro placer de la escritura por la escritura. Arturo Pérez Reverte comentaba que a él le gustan más las novelas de aventuras, las novelas donde pasa algo, es decir, los best sellers, sin embargo el escribir por escribir 500 páginas es un arte al alcance de muy pocos. Ian McEwan me ha dado la solución. He de decir que la documentación con la que trabajan los escritores anglosajones, es, a mi modo de entender, excesiva, sin embargo le da a la novela un aspecto de verosimilitud que la hace atractiva a los ojos del lector. Por otra parte la escritura por la escritura, la literatura en estado puro,satisface al lector que, como yo, está harto de leer chorradas noveladas sobre la Edad Media, los templarios o misterios por resolver.