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12 noviembre 2025

La judía de Toledo, Die Jüdin von Toledo, Lion Feuchtwanger


Me propongo hablar sobre géneros, talento y premios. La literatura, en realidad, está constituida por literaturas, por hechos literarios que tienen, en mayor o menor grado, «literaturidad». Este extremo es algo complejo de determinar, por eso nos encomendamos a Bloom y nos quedamos tan tranquilos. Es probable que ese concepto tan filológico como «literaturidad» no sea más que la plasmación de un talento especial, en absoluto extraordinario, y la capacidad de transitar de artesano a artista, pero también este extremo me parece muy controvertido porque asignar capacidad estética al autor no deja de ser un acto de fe, en muchas ocasiones. Hay géneros que son denostados por su popularidad; se les despoja del atributo del que os hablaba, pero tampoco es eso; existen géneros que, si bien en la mayoría de las ocasiones juegan con lo tópico e intrascendente, tienen capacidad de sorpresa e incluso talento artístico. Por último, los premios. Hay empresas literarias, las hay; existe una literatura cuyo fin es mero entretenimiento, huye, con conciencia de ello o no, de los placeres y refinamientos intelectuales que nos han dicho que debemos sentir, pero que cumple algunos de los fines más precisos del hecho literario y que entretiene, llega a quien no lee o, más simple y mágico todavía, se vende. Los profesionales de esto tenemos una tendencia egocéntrica importante, necesitamos denostar lo aparentemente vulgar (ojo, del vulgo), y queremos creer en lo espiritual insertado en las palabras, en un halo de santidad solo perceptible por nuestros afinados y entrenados sentidos, pero, amigos, las literaturas son mucho más que eso.

16 julio 2025

El soldado desafinado, Le Soldat désaccordé, Gilles Marchand

Imaginamos que la guerra es un espacio épico, aunque sórdido, que se produce en escenarios que nos son ajenos: la televisión, geografías lejanas o evocaciones literarias. La guerra como recurso de la historia para su evolución, Margaret MacMillan; la guerra como elemento inherente a la condición civilizatoria, un pecado necesario de la política, Arendt; la guerra, al fin y al cabo, como elemento cotidiano de lo humano. Todo ello nos hace asustarnos cuando parece que se acerca y llevarnos a la indiferencia cuando la percibimos lejos de nosotros. Es condición y contradicción, realidad y ficción. Pero me temo que, para los más jóvenes, es un elemento más de la gamificación general que sufre lo social.

29 octubre 2024

Una salida honrosa, Une sortie honorable, Éric Vuillard

 

En mis tertulias literarias de Xàbia, tuvimos un encuentro en que cada cual manifestó qué tipo de libros les gustaba más. Yo había hecho una lista para orientarnos, les comenté cuáles habían sido los criterios y el porqué. Me sorprendió cuando el género predominante fue el histórico. Es un concepto vago. No todas las novelas históricas son historia novelada, hay novelas que usan la historia para hacer, además, literatura. Otras, en cambio, recrean los hechos históricos con mayor o menor fortuna. Todos sabemos que la Edad Media, la antigua Roma o el mundo faraónico han sido la fuente de escritores más o menos talentosos. Nos gusta leer historia que no es historia, no sé si por un ansia oculta de saber o, lo más probable, porque ir al ensayo histórico, profesional, científico, es infinitamente más farragoso. Pero también existe otra novela histórica que no pretende hacer historia, sino a partir de la historia reflexionar sobre las consecuencias o sobre la trascendencia de los protagonistas. En este blog he incluido un poco de todo. Del primer grupo tenéis a Colleen McCullough, Erik Larson,  Adelheid Van Beuningen, Pérez Reverte o Santiago Posteguillo. Del segundo tenemos a Laurent Binet, Imre Kertesz, André Malraux, Joseph Conrad o Éric Vuillard.

09 septiembre 2024

Las benévolas, Les Bienveillantes, Jonathan Littell

 


Como os había dicho, habría un segundo capítulo sobre la huida de los nazis tras la caída de Hitler. El primer libro del que os hablé fue Ruta de escape, libro enfocado desde la investigación y el ensayo, así que ahora os traigo este libro donde se trata el tema desde la literatura. El tema del nazismo fascina, nos fascina, y da lugar a multitud de documentales y literatura histórica y ficcional. ¿Por qué? Esa fascinación deriva de la necesidad de conocer el lado oscuro de las personas, focalizar el mal y entender los mecanismos de la destrucción. Son muchos los personajes que, a lo largo de la historia, han explorado el lado del infierno: Falaris, Calígula, Yang Guang, Iván el terrible, Leopoldo II de Bélgica, Stalin, Bocassa, Mao o el propio Hitler; todos ellos tienen en común que han suscitado un interés que se plasma en los libros. El mal es tan consustancial al ser como el bien y los límites éticos son los únicos que serían capaces de equilibrar la crueldad. ¿Nadie se pregunta por qué desaparece la ética y la filosofía en la enseñanza básica?

20 diciembre 2020

La guerra de los pobres, La Guerre des pauvres, Éric Vuillard

 

Vengo a hablaros de mi libro, no dejo de hacerlo en este espacio virtual en que no veo a los invitados, por eso siempre quiero hablaros de mi poesía, de lo excelso de mi escritura, de mi capacidad abrumante de trasformar la realidad y ligar, en buena literatura, personajes y aconteceres varios, porque qué mejor manera de comenzar este encuentro literario, pero cuando empieza el moderador desconcertado pretende dirigir con inteligencia la reunión que ha preparado con tanto mimo, presentar los libros que ha elegido para disfrutar en un goce colectivo en que todos puedan expresar qué les ha movido a llegar a unas conclusiones o a razonar los desacuerdos lectores, pero los participantes están ávidos del disfrute del ego, de la vanidad expuesta del conocimiento, qué mejor manera que con el malabarismo dialéctico, con la diatriba del filósofo rampante, de la inteligencia por descubrir. El recuerdo de mi adolescencia me apabulla, esos cenáculos en el barrio del Carmen donde los escritores solo hablaban de su libro y jamás, con educación, escuchaban hablar al otro del suyo; reconfortante espectáculo que me hizo comprender que la soberbia no es una consecuencia de la estupidez, sino un fin en sí misma, como el poder. Qué penita tiene el rapsoda (nadie habla de su libro) que nadie habla de sus libros, ni de Retrato, ni Decídselo, ni Concierto, ni nada de nada, deberé, más bien me reconfortaré con la autocomplacencia y el victimismo de que nadie me quiere, pobre poeta, mis groupies, que no conozco, me adorarán en silencio y querrán ejercer su poder de madres amantísimas, qué calor Dios, pero mientras, querida lectora, me diré a mí mismo muchas veces mientras venero en su santuario a Umbral como un Calimero postapocalíptico: nadie ha venido a presentar mi libro.(Apunte de bitácora en el año de nuestro señor de 2020, el onanismo es ejercicio magno, más si el fin es escucharse a uno mismo)

15 abril 2013

Saga: El primer hombre de Roma. 7.Antonio y Cleopatra. Colleen McCullough



Nunca os había hablado de mi devoción por esta saga que ahora concluye. También es cierto que empecé el blog después  de haberme leído el sexto libro, por lo tanto no había tenido oportunidad. Cuando lo acabé creía que la autora no tendría fuerzas para abordar el séptimo libro. Perdón. No os he contado que la saga aborda en clave de novela histórica parte de la historia de la República romana, su auge, consolidación y esplendor,  al tiempo que, paradojas, se convierte en un imperio.

27 febrero 2013

La condición humana, André Malraux



Sigo con mi compromiso de leerme las obras fundamentales de la humanidad, así que, según caen en mis manos, leo y leo. Este libro ha sido más difícil de encontrar que otros, además la traducción al español es muy reciente y, francamente, pésima. Saltos sintácticos, calcos, mala puntuación, desorden gramatical, en fin, pésima. A pesar de ello el libro se deja leer, te hace pensar, y, descubres, que una novela histórica, cuenta una revolución real, la revolución que se produjo en Shangai en 1927 del Komitang y el partido Comunista chino contra los señores de la 
guerra, y la posterior purga, salvaje, de Chang Kai-Shek contra sus antiguos aliados comunistas dirigidos por un joven Mao que, en la novela, es tomado, en parte, por el personaje de Kyo. Como decía, que una novela histórica puede ser gran literatura.

04 febrero 2013

Sin destino, Imre Kertesz


Sin destino, sin esperanzas, solo pensando en el día a día, en cada paso, en el siguiente, en lo inmediatamente presente. Sin futuro, sin ilusión de un porvenir, dejándose ir en la vorágine de un tiempo que nunca le debió tocar vivir. Sin sentimentalismos, sin apasionamiento, solo contando lo que se ha vivido en el infierno. Esta es nuestra novela, una obra imprescindible del siglo XX.

27 noviembre 2012

En el jardín de las bestias, Erik Larson

Cuando vi que había un libro que se había leído en todas partes de un tal Erik Larson pensé, vaya, un nuevo libro policíaco  novela negra, vamos a leerlo, así me relajo de los tochos que me he leído últimamente.
Vaya, empiezo a leer y lo que me encuentro es una novela negra, pero no policíaca, bueno, tampoco es una novela, o sí, y ahí radica su encanto y originalidad. Cuando empiezo a leer pienso, joder, si está lleno de anotaciones bibliográficas y de trabajo de historiador, me desconcierta, pero sigo leyendo y conforme avanzo, me doy cuenta de que me resulta imposible parar.
El tema es lo suficientemente atractivo como para engancharme, creo que alguna vez he manifestado mi interés por el nazismo, así que la historia de un diplomático norteamericano que es enviado a la Alemania que comienza a ser nazi sin ser diplomático, me llena de turbación. Me entero de que el primer embajador norteamericano de Roosvelt en la Alemania del 33 es un profesor de historia, un caballero educado y muy culto, profundamente objetivo y que cree firmemente en los valores que representa la democracia norteamericana. Llega a Berlín, Hitler se convierte en primer ministro, comienza su ascensión, por su casa van pasando todos los personajes del régimen, y nos muestra de una manera cruda la manipulación paulatina de la realidad, la tergiversación del lenguaje, los asesinatos, el control del estado, la disolución del individuo  a favor de la masa, la uniformidad de la población, la delación, el antisemitismo, el control de la ley. La visión del autor tiene doble perspectiva, se centra tanto en la figura del embajador Dodd, como de su hija Martha, sus amores, muchos e importantes, sus movimientos, su coqueteo con la URSS, con la Gestapo, o con miembros de otras embajadas..
La lectura te intranquiliza, a la información típica del ensayo une la fuerza narrativa de una trama bien trabada. No solo es historia, es también novela, literatura al fin. Dodd se convierte en un faro de la democracia de occidente en mitad del jardín de las bestias, es un oasis de libertad y raciocinio frente al sometimiento a lo visceral e irracional. La familia Dodd representa todo lo que hay de bueno en la democracia, y de malo, claro, pero es la libertad de cada uno la que determina el futuro, no la ubicuidad y el dominio de un Estado podrido.
No quiero adelantar nada más, solo deciros que el libro narra el periplo diplomático de esta particular familia entre 1933 y 1938, aunque después hace la concesión al lector de hacer una breve sinopsis de lo que fueron sus vidas después de Berlín. El libro está publicado por Ariel, para mí, imprescindible. Aquí os dejo la sinopsis:


En junio 1933, William E. Dodd, profesor de historia de la Universidad de Chicago, recibe la inesperada llamada del presidente Franklin D. Roosevelt, que le nombra embajador de Estados Unidos en Alemania. Al poco emprende viaje hacia Berlín con su mujer y sus dos hijos, Bill y Martha. Ésta, una atractiva joven de 24 años, seductora y veleidosa, se toma el viaje como una aventura.
Berlín es un nido de conspiraciones, agarrotada por el miedo, pero conserva aún el encanto de una ciudad cosmopolita, y Dodd y Martha tardan en comprender la magnitud del desastre que se avecina. Durante meses el padre adoptará una actitud apaciguadora y la hija coqueteará alegremente con la cúpula del poder nazi. Sin embargo, Dodd acaba entendiendo lo que está en juego; Martha también acaba descubriendo el horror que se oculta tras los oropeles de las fiestas, los diplomáticos enamoradizos y los nazis elegantes.
Como si de una trepidante novela se tratara, Erik Larson realiza una documentada reconstrucción del Berlín de 1933, una ciudad que vivía una de esas encrucijadas en que la realidad supera a la ficción. Una obra que ofrece una perspectiva humana de la historia, donde los sueños y debilidades de cada uno se despliegan sobre un telón de fondo en el que se palpa la inminencia del horror en estado puro.

22 agosto 2012

Porcia, la esposa de Bruto, Adelheid Van Beuningen



Ya sabéis que las novelas históricas ambientadas en la época republicana de la antigua Roma me encantan. La época es fascinante y los personajes se han ido convirtiendo en leyendas con el paso del tiempo. 


En esta novela estamos ante una más que trata la vida en común de Porcia, hija de Catón, cuando se casa con Marco Bruto que, a la postre, junto con Casio y otros prohombres de Roma, serían los artífices del magnicidio que conllevó la muerte de julio César. Dentro de la novela histórica podemos encontrar muchas que tienen una trama interesante, pero no están bien escritas, o bien al revés, es decir, la trama no es interesante, pero están bien escritas, las que gozan de ambos privilegios positivos, bien escritas y buena trama y esta que tiene una estructura endeble, la trama no da para mucho, Porcia es un personaje francamente poco interesante, y su escritura es plana, reiterativa. 

18 julio 2012

Las legiones malditas, Santiago Posteguillo


La segunda entrega de Escipión no decepciona en absoluto.
Santiago Posteguillo hace lo más difícil, continúa recreando en una novela muy documentada, las aventuras de Escipión en África, sin que en ningún momento de sus 815 páginas la acción decaiga o te sientas cansado de tantos datos o recreaciones históricas. Santiago Posteguillo se convierte, así, para mi gusto, en una referencia obligada en mi imaginario de escritores preferidos.

16 julio 2012

Africanos, el hijo del cónsul, Santiago Posteguillo


A mí siempre me ha gustado la historia antigua, desde el antiguo Egipto, pasando por la época helénica o acabando con la antigua Roma, y dentro de esta última, me ha fascinado, especialmente, la época de la República.

Tenía una laguna importante en mis lecturas sobre esta época histórica, de hecho me había centrado en los últimos setenta años, desde el 100 a.c al 35a.c, más o o menos, o lo que es lo mismo la historia de Mario, Sila y Julio César, muy bien documentada, sobre todo por la  magna obra de Collen McCullough, sobre estos personajes históricos. Para mí esta autora se había convertido en referencia, y lo demás que he leído sobre el tema se me quedaba cojo, falto de interés. Así que me pasé a algunas obras de Graves y otros sobre los emperadores de Roma, y leí obras maravillosas como Yo Caludio o Adriano de Yourcenar.

27 mayo 2012

Corsarios de Levante, Arturo Pérez Reverte



 La verdad que seguí las aventuras del Capitán Alatriste desde sus comienzos. Desde un primer momento vi en la serie la lectura ideal para los adolescentes que no quieren leer el Lazarillo, ni encuentran gusto en los sonetos de Quevedo, o no soportan el lenguaje visual del buen teatro de Lope o Calderón. Vi, como digo, un intento muy inteligente por parte del autor, de rememorar ese lenguaje arcaizante, barroco, en lo temporal, de imitar siguiendo uno de los principios nucleadores de la literatura española, no castellana, ¡voto a Dios! Esa imitatio de estilo, el hibridismo genérico, es decir la introducción de poemas, fragmentos de obras de teatro, referencias metaliterarias a los autores mencionados que se convierten en personajes reales, por lo tanto ficcionales, joder con las paradojas!, y el españolismo, el tema de España, que no nos abandona en ningún momento desde el Cid, como quijotes que somos, intentando encontrar algo de sentido a una nación que son varias y que se conocen, desde siempre también, como las españas

02 mayo 2012

El imperio eres tú, Javier Moro

Con la novela histórica tengo una relación de amor odio, me explico. Cuanto más novela es la historia, paradójicamente, menos me gusta, conclusión, que si hay historia, en sentido absoluto, pues me gusta.

HHhH, Laurent Binet



La literatura no deja de ser un ejercicio sorprendente de talento, engaño y sueños. En este libro, premio
Goncourt, podemos observar cómo se mezcla todo: realidad, ficción, ensoñaciones, temores.

01 mayo 2012

Barrabás, Sean Young



Ya sabéis que la novela histórica no es mi fuerte, de hecho suelo pasar y no siempre me concentro cuando alguna cae en mis manos. Esta novela me ha llamado la atención, y la he disfrutado mucho. Ahora bien, no busquéis genio literario ni cosas por el estilo, sino trabajo, documentación y oficio.

Mar de fuego, Chufo Llorens


La verdad que no iba a escribir nada de nada, iba a dejarlo pasar, pero he decidido que es necesario, al menos, explicar algunas cosas.
Los best sellers tienen una mala fama ganada a pulso. Me explico. A lo largo de los años se ha ido introduciendo una literatura de consumo que ha gozado de un gran éxito, y una serie de adeptos que se contentan con argumentos banales que les ayudan a pasar las tardes de butaca y TV, hacen que estos triunfen y el grupo de personas que hay detrás de los mismos se forre. Es cierto que también os he hablado de best sellers muy dignos, escritos con criterio, y que proporcionan un gran placer intelectual. Desde luego este libro no pertenece al segundo grupo. A mí­ este hecho, en principio, no me importa, en realidad cuando han caí­do en mis manos libros de estos, los he leído y, en ocasiones, me he divertido.