12 junio 2026

Pachinko, Min Jin Lee


Tengo una profesión extraña. Ni soy escritor ni investigador ni ejerzo de filólogo, sin embargo, ejerzo de todas ellas. Mi profesión es una suerte de cajón de sastre en que cabe el estilo, la gramática o la crítica literaria. También la docencia, el asesoramiento técnico o el análisis lector. En esta última me paro. Mi vocación real es la de lector, de disfrutón de la palabra, de entendido en las artes de la ficción. No quiero decir que con las otras facetas no disfrute, para nada, lo que afirmo es que ser un lector profesional, casi lo puedo afirmar sin sonrojarme, es lo que más me satisface. Os lo explico. Ser un lector no agota, te da siempre margen de redimirte de tus pecados cuando has leído una obra sin sustancia y, además, no cobro un duro por ello, acaso, ¿no pensáis que en ese romanticismo decimonónico no se encierra la esencia la de la felicidad?
Y me redimo, por eso hoy os traigo otro súper ventas, un libro de esos que vende mucho y del que ese espera entretenimiento y volumen. En este caso se centra en la vida, a través de varias generaciones, de coreanos que, primero bajo la influencia japonesa, después en el mismo Japón, viven sometidos por el yugo del imperio y, con posterioridad, por la intransigencia xenófoba y racista de los japoneses. Es cierto que tendemos a pensar que este tipo de libros nos cuentan una verdad histórica o científica, como el de Dan Brown, sin embargo, esto no tiene por qué ser cierto. En este caso sí que se cuenta la perspectiva coreana de la historia y las dificultades que tuvieron como siervos en una colonia y después como inmigrantes sin derechos; como son ninguneados, como son explotados sin remedio. A esto se le une la delicada trama de que son presbiterianos, creo, es decir, que son parte de una iglesia occidental con los problemas que esto conlleva. Si nos olvidamos del sesgo que os he comentado, esta novela me ha parecido mucho más entretenida, con tramas interesantes si bien, muchos personajes no dan todo el juego que podríamos esperar. Me parece fascinante el sentido del honor, de la familia y de la honra o del honor, son elementos tan constitutivos de esa parte del mundo que, a nuestros ojos, pueden parecer absurdos, sin embargo, tienen cierto elemento de grandeza. A mí no me gustan nada. En cualquier caso, ideal para una serie de televisión, como así ha resultado.

Los retratos tópicos son muy útiles en el best seller porque ayudan a excitar la imaginación lectora, ya que trabaja sobre el imaginario previsible y reafirma lo esperado. La técnica funciona si lo que uno quiere es pasar el rato, sin más, sin pensar, sin preocuparse por los significados ni por l arquitectura.

Hansu tenía los hombros anchos y el tronco grueso y fuerte de un hombre grande; sus piernas no eran muy largas, pero tampoco era bajo. Debía tener la misma edad que su madre, treinta y seis años. Su frente bronceada estaba ligeramente arrugada y sobre sus pómulos altos había manchas desvaídas y pecas. Su nariz (estrecha con un nudo bajo el puente alto) lo hacía parecer japonés, y en la piel alrededor de sus fosas nasales había pequeños rotos.

La perspectiva etnicista y la xenofobia imperante en Japón sobre los coreanos, como he comentado, no se disimula. El libro se analiza desde la perspectiva de la inmigración de tres generaciones de una sociedad rígida y elitista. Es muy interesante, ya lo creo.

Eres joven y alguien debería contarte la verdad sobre este país. Japón no está jodido porque hay perdido la guerra o hecho cosas malas. Japón está jodido porque ya no está en guerra, y en época de paz todos quieren ser mediocres y se cagan de miedo si son diferentes. La otra razón es que la élite japonesa quiere ser inglesa y blanca. Y eso es patético, delirante y se merece una discusión entera.


Autor Min Jin Lee

Editor Quaterni

Fecha de lanzamiento 19/02/2018

Colección Narrativa

EAN 9788494716966

ISBN 9788494716966

Altura 15,5 cm

Clasificación THEMA Ficción histórica

SKU 1595990



En una pequeña aldea de pescadores a la orilla del mar del Este, un hombre tullido se casa con una muchacha de quince años. La pareja tiene una hija, su adorada Sunja. Cuando Sunja se queda embarazada de un hombre casado, la familia se enfrenta a la ruina. Pero entonces Isak, un joven sacerdote protestante, le ofrece una oportunidad de salvación: una nueva vida en Japón como su esposa. Tras seguir a un hombre al que apenas conoce hasta un país hostil donde no tiene amigos ni hogar, la salvación de Sunja no será más que el principio de su historia.

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