25 junio 2026

1795, Niklas Natt och Dag


La violencia por la violencia se ha convertido en un elemento cotidiano en nuestras vidas. Los medios, las redes en general nos muestran una cantidad inusitada de actos que nos anclan a lo ancestral, a lo primitivo; es ahí cuando uno se pregunta si el afán civilizatorio ha quedado en segundo plano, si retrocedemos para encontrarnos ante la barbarie. Mi respuesta es que no. La violencia es consustancial al ser humano; somos muy violentos. Sin embargo, la civilización ha conseguido moderar y atemperar el ansia de destrucción hasta convertirnos en seres sociales más o menos domesticados, porque no os engañéis, somos seres domesticados. La amplificación que los mass media hacen de la radicalidad del enfrentamiento no deja de ser un escaparate al que solo hemos podido acceder de una manera reciente. A lo largo de la historia, la violencia nos era ofrecida por las literaturas y, después, por el periodismo, pero era una ejemplificación parcial que se centraba en lo excepcional, en lo político o, más tarde, en lo escabroso. No podíamos decir que las sociedades anteriores a la modernidad fueran especialmente violentas; sabemos que había violencia. Mas, hoy en día, cualquier acto, cualquier agresión se convierte en algo cotidiano con lo que convivimos sin remedio y eso lleva, como he defendido en muchas ocasiones en este blog, a una trivialización insoportable, a una anestesia que atonta ante lo bárbaro.
La literatura policíaca puede tener ese componente escabroso, puede mostrar las capacidades del ser humano para el mal, que existe de una manera obscena, hiriente. Esta trilogía trabaja ese lado oscuro. Ya he hablado de las dos primeras; en esta tercera, que me ha gustado bastante, intenta dar un paso que explique la irracionalidad de la maldad, buscando sus orígenes y dejando bien claro al lector que existe una doble moralidad, una para quienes están más allá del bien y del mal, para aquellos que no comparten la ética del rebaño, que establece sus propias normas y que juegan con el poder que supera lo normativo. Y otra que es para el esclavo, para quien tiene una actitud personal que le impide transgredir la norma. Creo que lo consigue y, lo más importante, es capaz de cerrar con notable la trilogía.

Así pues, el libro tiene un ritmo perfecto que mejora respecto a anteriores entregas. Es posible que tú, lector, no estés de acuerdo conmigo, pero a mí me ha interesado mucho más la eliminación de tramas artificiales y que se haya centrado, mucho más, en lo negro, en la profundidad de la acción. Además, sigue manteniendo el estilo de novela que hibrida géneros como lo policial, el thriller, la novela de aventuras y la novela negra.



Nada que ver con esos combates que se zanjan con una mezcla de pólvora y buena fortuna, destinados a medrosos y apocados; en el cuerpo a cuerpo no hay lugar para la duda, lo complejo debe dejar paso a lo simple e inequívoco: no hay lugar para los porqué, sólo para los cómo. Ni siquiera podría decir si la mueca de su cara e producto de un espasmo o si surge del éxtasis de la pelea, del reencuentro con su naturaleza de depredador.



También he de reseñar que sigue apareciendo como escenario un Estocolmo decadente, gris y negro; sin luz, llena de excrementos que llevan a convertirse en escenario físico de la acción narrativa. Una urbe que intenta ser reflejada con fidelidad y eso hace que lo vivido sea mucho más real.



—Mira en lo que se ha convertido Estocolmo, una ciudad donde hay tanta gente sin oficio ni beneficio que han tenido que recurrir a la fuerza pública para sacarla de las calles, y por lo visto ni eso ha bastado, porque vuelven a ser multitud. Habrá que repetir la limpieza cada tanto. En cambio, una buena guerra pondría a todo el mundo en su sitio: los mejores conseguirían volver y nos quitaríamos de encima a los peores.



Traductor: Pontus Sánchez Giménez

Editorial: Salamandra

ISBN: 9788418681271

Idioma: Castellano

Número de páginas: 448

Tiempo de lectura: 10h 42m

Encuadernación: Tapa blanda

Fecha de lanzamiento: 02/06/2022

Año de edición: 2022

Plaza de edición: Es

Colección: Salamandra Narrativa

Serie/Saga: Trilogía de Estocolmo

Número: 3

Alto: 23.2 cm

Ancho: 15.5 cm

1795 es la novela negra imprescindible para todos aquellos que disfrutaron con El nombre de la rosa, El perfume o La bestia.

En la última entrega de la aclamada trilogía de Niklas Natt och Dag, el mal acecha por los sinuosos callejones de Estocolmo, encarnado en la figura del turbio y vengativo Tycho Ceton, que prepara un asombroso y perverso plan para sumir a la capital sueca en los abismos infernales.

Dos lúcidos investigadores intentan atrapar al siniestro Ceton desde hace más de un año: aunque Emil Winge dedica todos sus esfuerzos a resolver el caso, los fantasmas del pasado lo acechan, las autoridades tienen asuntos más importantes que atender y su fiel escudero, Mickel Cardell, está ocupado en la búsqueda de Anna Stina Knapp, desaparecida tras la muerte de sus mellizos.

Entretanto, el infierno se cierne de un modo inexorable...

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