martes, 1 de mayo de 2012

Libertad, Freedom Jonathan Franzen

Imagínate que vas en el coche,hablando, distraído con el paisaje, cansado de toda la jornada laboral, y abstraídoen tus cosas. No recuerdo cuáles eran esas cosas, tampoco importa, lo que sírecuerdo es que escuché a Andrés Amoróshaciendo su habitual crítica de libros y habló de Libertad. El título no me llamóla atención, creo que todas las novelas hablan de la libertad del individuo, delpersonaje por sobrevivir en la obra, sin embargo algo en su tono hizo queprestara atención.


Su crítica estabaperfectamente construida: elementos, partes, tipo de escritura, argumento.Además mostró cierto desdén sobre la obra, propio delos críticos, centrándose casi en exclusiva en elpersonaje femenino, en uno, Patty, alque comparaba con Madame Bovary, Ana Karenina o Ana Ozores. Esto ya era caza mayor. Después, comentando laestructura, habló de ciertas similitudes con la novela decimonónica, Dickens o Tolstoi, y claro, esto ya era otra dimensión. Y acabó hablando de losgrandes novelistas norteamericanos: PhilipRoth, y esto se convirtió en tentación.

Cuando pasé por la puertade un Carrefour, de ahí mi escepticismo sobre los libreros, no pude evitarparar el coche, coger la tarjeta, y acercarme a la librería, preguntar a unaempleada que cargaba cajas, luego me enteré que era la responsable, y que no tenía ni idea de los libros que había enlas estanterías, y así, perder diez minutos buscando el libro. Estaba en un lugarindeterminado, relegado por otros libros mucho más vendidos, y a mi juicio,carentes absolutamente de interés. Así que encontrado mi tesoro, saqué la tarjeta,pagué los 25€ que me soplaron y me fui más contento que unas castañuelas,tocándolo, acariciándolo, oliendo sus 680 páginas, su grosor. ¡Joder! Parecía unarelación sexual inminente. De esto hace exactamente una semana.

Así pues Libertad de Jonathan Franzen es un libro que resiste todas las expectativas, nohay decepción posible. Yo en Patty noencontré a Ana Karenina, encontré a Patty, personaje complejo, humano,contradictorio, verosímil, entrañable, identificable. En Walter me enfrenté con mis porpias contradicciones progresistas, con Joey, con mis contradicciones derechonas, con Richard con la persona que no soy. Encontré una construcciónnovelística de primera magnitud, pero única, no motivada. En su estructura noencontré Guerra y Paz, de Tolstoi, encontré Libertad, de Franzen. Heleído originalidad, he leído tradición de la excelente novela anglosajona, eneste caso norteamericana, en el más puro estilo de Irving, Roth. Lospersonajes son humanos, tienen una dimensión física y otra literaria. Elentramado de la historia no hace concesiones, hace que trabaje el lectorinteractuando con el autor.

Es, en fin, una novelamagnífica, extraña, entrañable. La leí con ilusión, me dejó buen rollo, me hizocreer en la literatura. Después me he ido a internet y he leído más críticas, yes unánime su reconocimiento, la sabia elección de la editorial Salamandra, yla buena traducción que hacen al español.

Os dejo, comosiempre, la sinopsis de la página Web dela editorial Salamandra:

El retrato minucioso de unafamilia del Medio Oeste americano a lo largo de varias décadas adquiere en laprosa maestra de Jonathan Franzen un carácter universal. Ahondando en la vidaíntima de unos personajes tan cercanos como identificables, la novela es unaincisiva radiografía de nuestro tiempo que ha suscitado la admiración unánimede la crítica y los lectores de todos los países donde se ha publicado hasta lafecha.
Patty y Walter Berglund son miembros de una nueva y floreciente clase urbana,pioneros en la recuperación de un barrio degradado. Además de madre modélica yesposa perfecta, Patty es la vecina ideal, la que sabe dónde se reciclan laspilas y cómo escoger un colegio adecuado para los niños. Junto con su maridoWalter, abogado ecologista y ferviente defensor de la bicicleta, aportan sugrano de arena a la construcción de un mundo mejor. Sin embargo, la llegada delnuevo milenio pone la vida de los Berglund patas arriba. Su hijo quinceañero seinstala en casa de los vecinos republicanos, Walter acepta trabajar para unacompañía minera, y Richard Katz, antiguo compañero de Walter, rockeroextravagante y mujeriego empedernido, cobra un protagonismo insospechado en lapareja. Pero aún más desconcertante es la evolución de Patty, que de ser lafigura más activa del barrio se ha transformado en una mujer ensimismada en labúsqueda de su propia felicidad. Con una efectiva combinación de humor ytragedia, Franzen desgrana las tentaciones y las obligaciones que conlleva lalibertad: los placeres de la pasión adolescente, los compromisos despreciadosen la madurez, las consecuencias del anhelo desenfrenado de poder y riqueza quearrasa el país. Así, en los aciertos y errores de un grupo de personas quetratan de adapt
arse a un mundo confuso y cambiante, Franzen ha pintado uncautivador retablo de nuestra época.

Recomendable e iimprescindible.

2 comentarios:

  1. Grandioso sí. Yo a las Correcciones todavía no les he hincado el diente, pero todo se andará. Un fiel retrato de personajes muy humanos y actuales y de las grandezas y miserias del ecologismo.

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    1. Pues espera a leer las Correcciones, te va a encantar, seguro.

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